Una parra sobre una pérgola de madera ofrece sombra a la terraza de una vivienda de arquitectura tradicional en España. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La parra (Vitis vinifera) puede reducir hasta 12 °C la temperatura bajo su sombra respecto de un espacio expuesto al sol. Este dato surgió en Jerez de la Frontera en el verano de 2025. Este fue excepcionalmente caluroso, registrándose en este pueblo gaditano la temperatura más alta jamás observada en España, con 45,8 °C. Ante un calor cada vez más extremo, la ciudad buscó soluciones ambientales innovadoras para mejorar la habitabilidad de sus espacios públicos. Así, el proyecto europeo PALIMPSEST, cuyo piloto se denominó SONE (Canciones de la Tierra) se valió del saber hacer tradicional de los emparrados de vides como dispositivos para la mitigación de las altas temperaturas.

La vid fue durante generaciones una planta habitual en patios y corrales del sur de España. Frente a la buganvilla, que suele elegirse por su floración y su rápido crecimiento, la parra puede formar una cubierta vegetal de mayor altura, con espacios entre ramas y hojas que permiten el paso del aire.

Según explicó Sergio Rodríguez, “las vides están a gran altura y dejan huecos libres por los que pasa el aire”. Esa circulación, sumada a la humedad que liberan las hojas, mantiene una ventilación constante bajo el emparrado. Los toldos y las velas textiles, en cambio, pueden bloquear el aire y retener el calor acumulado durante el día. Por ello, no es solo una solución para el hogar sino que ofrece una gran alternativa para los ayuntamientos de las ciudades que quieran cubrir de sombra sus calles.

Las necesidades para cuidar la parra

La parra no resulta demasiado exigente con el suelo, aunque prefiere los terrenos con buen drenaje. Tolera sustratos pobres e incluso calizos. Los suelos muy fértiles pueden provocar un desarrollo excesivo del follaje y una producción de fruta de menor calidad, por lo que el abonado debe ser limitado.

Una parra sobre una pérgola de madera proyecta sombra sobre el patio de una casa decorado con macetas y una mesa de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La planta necesita un lugar soleado y resguardado, además de espacio suficiente. Se trata de una especie leñosa que vive muchos años: el tronco se engrosa con el tiempo y el sistema radicular se expande. Por eso, conviene plantarla lejos de pavimentos y muros que puedan verse afectados por las raíces.

El riego debe concentrarse en la época de calor y aplicarse con moderación. Con los años, la parra puede alcanzar un peso considerable, por lo que necesita una estructura capaz de resistir tanto la carga de ramas y racimos como la intemperie. Las pérgolas de madera o metal figuran entre las alternativas habituales para formar el emparrado.

La poda ordena el crecimiento y define los racimos

Después de plantarla, hay que elegir el sarmiento más robusto y vertical para formar el futuro tronco. Esa rama joven debe colocarse sobre el tutor definitivo y atarse con un cordel para que crezca alrededor en espiral. En los años posteriores, una rama se guía hasta la zona elegida para que se ramifique.

Entre las variedades recomendadas para un emparrado de terraza se encuentra la Moscatel de Málaga. (Diputación Provincial de Málaga)

Las ramas que formarán la estructura principal de la copa deben seleccionarse con el tiempo. De ellas surgirán las ramas secundarias, sobre las que se hará la poda de fructificación. La estructura principal se conserva durante la vida de la planta, mientras que los chupones que aparezcan en la parte baja deben eliminarse.

Las parras fructifican en la madera del año anterior. La poda se realiza tras la caída de la hoja y debe respetar varias yemas, según la variedad y la altura de floración. A mayor cantidad de yemas, habrá más racimos, aunque las uvas pueden perder calidad si se dejan demasiadas. Entre las variedades recomendadas para un emparrado de terraza se encuentran Moscatel de Málaga, Cardinal, Rosetti o Regina y Red Globe. Los racimos pueden protegerse de pájaros y avispas con una malla fina o bolsas de papel.