Las autoridades sanitarias recomiendan que los adultos mayores utilicen mascarillas ante el aumento de casos de COVID-19 en Nicaragua (Cortesía: CEPAL).

El Ministerio de Salud de Nicaragua (Minsa), informó que los casos confirmados de COVID-19 se duplicaron en una semana, al pasar de 49 a 98 contagios entre el 25 de agosto y el 1 de septiembre de 2026.

El dato consta en un informe semanal fechado el 1 de septiembre a las 10:00, que fue retomado por medios nicaragüenses como Canal 4 y 100% Noticias.

La cifra supone un aumento del 100% respecto de la semana anterior, cuando las autoridades sanitarias habían comunicado 49 personas con diagnóstico confirmado. El informe no explica las razones del incremento ni precisa si el Minsa prevé nuevas acciones de prevención, diagnóstico o vigilancia epidemiológica.

El documento oficial señala que las 98 personas recibieron “seguimiento responsable y cuidadoso”, una fórmula que el Minsa ha utilizado desde el inicio de la pandemia para informar sobre los pacientes identificados. También indicó que 107 personas que estaban bajo seguimiento cumplieron el período establecido durante la misma semana.

El reporte circuló fuera de los canales institucionales habituales. El régimen de Daniel Ortega no publicó el boletín en el blog oficial del Minsa, pese a que el comunicado lleva membrete gubernamental y está fechado el 1 de septiembre. La falta de una publicación centralizada limita el acceso a los datos y dificulta contrastar la evolución semanal de la enfermedad.

El comunicado del Ministerio de Salud de Nicaragua reportó 98 casos confirmados de COVID-19 entre el 25 de agosto y el 1 de septiembre de 2026 (Cortesía: Canal 4).

El Minsa no informó la distribución de los casos ni la situación de 343 pacientes registrados

El informe consignó que no hubo fallecidos atribuidos al COVID-19 durante el período analizado. Sin embargo, no aporta información sobre los departamentos y municipios donde se identificaron los casos, las edades de los pacientes, su estado de salud, el número de internaciones ni los métodos de diagnóstico aplicados.

La ausencia de esos datos impide determinar si el aumento se concentró en una zona específica o si tuvo alcance nacional. Tampoco permite establecer qué proporción de los casos correspondió a personas con enfermedades previas, un elemento relevante para evaluar la exposición de los grupos con mayor riesgo de desarrollar cuadros graves.

El Ministerio de Salud de Nicaragua reporta 98 casos confirmados de COVID-19 y señala que las enfermedades previas más comunes en pacientes son la hipertensión, la diabetes y la obesidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desde el comienzo de los registros, la institución contabilizó 17,261 personas atendidas y bajo seguimiento responsable por COVID-19. A la vez, aseguró que 16,918 nicaragüenses se recuperaron desde el inicio de la pandemia. La diferencia entre ambas cifras es de 343 personas, aunque el reporte no detalla su situación actual ni ofrece una desagregación histórica de fallecimientos.

El coronavirus continúa bajo vigilancia en otros países

El aumento comunicado en Nicaragua ocurre mientras varios países mantienen sistemas de seguimiento para el coronavirus SARS-CoV-2, con indicadores que varían según los criterios de prueba, la cobertura de los laboratorios y los mecanismos nacionales de notificación.

  • En Tailandia, el Departamento de Control de Enfermedades informó 95,357 casos de COVID-19 y 14 muertes entre el 1 de enero y el 28 de agosto de 2026. Las autoridades señalaron que los contagios crecieron durante agosto, en paralelo con una mayor circulación de enfermedades respiratorias.
  • En Inglaterra, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) notificó un aumento de la positividad de las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en hospitales. La tasa pasó de 2,5% a 2,9% en la semana que finalizó el 23 de agosto.

Estos registros internacionales permiten observar que el virus continúa en circulación, aunque la intensidad de la transmisión y las herramientas de vigilancia difieren de un país a otro. La Organización Mundial de la Salud advierte que los casos confirmados dependen de las estrategias de testeo y pueden subestimar el número real de infecciones.