El gobierno del estado de nigeriano de Níger ha decretado este viernes un toque de queda de 24 horas en la capital, Minna, tras la muerte de 37 mineros mientras estaban bajo custodia, lo cual ha provocado protestas por parte de los familiares y la suspensión del jefe del Cuerpo de Seguridad y Defensa Civil de Nigeria (NSCDC) en el citado estado, Suberu Siyaka Aniviye.

Así lo ha anunciado el gobernador, Mohamed Umaro Bago, durante una rueda de prensa recogida por el portal de noticias The Premium Times y en la que ha ordenado la suspensión de toda actividad minera en el estado "hasta nuevo aviso".

Las medidas, ha indicado, buscan mantener la seguridad en el estado y abordar las tensiones provocadas por la muerte de los 37 mineros --que ha calificado de "trágicas e inaceptables"--, lo cual ha obligado al gobernador a cancelar un mitin previsto para este sábado.

Las protestas comenzaron este jueves en Minna, cuando los familiares de los sospechosos fallecidos exigieron respuestas, a lo que la Policía respondió empleando gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Mientras, las autoridades han suspendido de sus funciones al jefe del NSCDC y han ordenado la apertura de una investigación para esclarecer las circunstancias y los responsables de los hechos, que tuvieron lugar en la madrugada del jueves.

Aún se desconocen las causas del fallecimiento de los presos, que fueron detenidos por presunta minería ilegal durante unos operativos llevados a cabo los días 15 y 16 de septiembre, si bien de acuerdo al gobernador se barajan la asfixia por el hacinamiento en el interior del centro de detención y la exposición a sustancias tóxicas relacionadas con la actividad minera.

El presidente del país, Bola Tinubu, también se ha manifestado sobre lo sucedido, asegurando que su Ejecutivo "no tolerará muertes masivas derivadas de negligencia oficial, incumplimiento del deber o fallo de los funcionarios públicos a la hora de proteger las vidas puestas bajo su cuidado".