Hacer ejercicio es un precepto que se ha convertido en algo prácticamente obligatorio para todos si queremos mantener una buena calidad de vida cuando se llegue a la tercera edad, pero la gran pregunta está en cuánto tiempo hay que dedicar para que sea eficiente y conseguir todos sus beneficios. Y el cerebro es uno de esos grandes beneficiados, incluso cuando le dedicamos muy poco tiempo al día.
Un estudio liderado por un equipo de la Universidad de Tsukuba en Japón quiso analizar el efecto del deporte en un grupo de 24 adultos sanos y jóvenes. Para ello, se sometió a los participantes a dos condiciones muy diferentes aleatorizadas. Por un lado, se contó con una sesión de 10 minutos de carrera muy lenta en cinta a una intensidad muy "light" de entre 3 y 6 km/h, y por otro lado, se hizo una sesión de 10 minutos en reposo, sentados.
Una comparación. La clave aquí está en que antes y después de cada prueba, los científicos midieron su función ejecutiva mediante el test de Stroop, y evaluaron su estado de ánimo con una escala validada y monitorizaron la actividad de la corteza prefrontal utilizando espectroscopia funcional de infrarrojos cercano.




