Nora Colosimo salió a hablar de manera contundente contra algunas versiones sobre los ex de Wanda Nara. En su debut como angelita en LAM (América), defendió a Mauro Icardi, cuestionó la exposición de Maxi López y además dejó en claro que Martín Migueles le gusta mucho más que L-Gante.

Se dicen muchas mentiras, por eso”. Con esa frase, breve y filosa, Nora abrió uno de los momentos más intensos en el programa de Ángel de Brito, donde no esquivó el tema que más ruido genera alrededor de su familia: los hombres que pasaron por la vida de su hija mayor. En apenas unos minutos, la madre de la empresaria se metió en una zona sensible, habló de Maxi López, frenó cuestionamientos contra Mauro Icardi, tomó distancia de L-Gante y bancó el presente de su hija con Martín Migueles.

Enseguida, De Brito la llevó hacia un frente delicado: las declaraciones de Maxi López en PH, Podemos Hablar, donde el exfutbolista habló del momento en que se conoció el problema de salud de Wanda y contó que recibió llamados urgentes de la familia. El empresario también se refirió a Icardi. “La otra persona quería sacarla a Wanda de allí”, contó sobre la internación de la madre de sus hijos. Más adelante, la polémica estalló cuando relató sus aventuras sexuales en Rusia.

Nora no negó el contacto con su exyerno. Al contrario, confirmó que lo llamó en aquel momento porque lo consideró necesario por los hijos que Maxi y Wanda tienen en común. “Lo llamé desesperadamente, porque cuando una mamá es mamá, pensás también en los hijos”, explicó. La frase mostró el costado más delicado del episodio: en medio del miedo y la incertidumbre, su preocupación también pasó por los nietos y por la necesidad de que su padre supiera lo que ocurría para poder contenerlos.

Pero después llegó el matiz que cambió el tono de la charla. Según Colosimo, hubo una parte del relato de López que no le gustó nada. Cuando él habló de “la otra persona”, para ella lo hizo de manera despectiva y corrió de eje lo que pasaba en ese momento. Entonces Nora se plantó. “La otra persona era su marido, que en ese momento quería lo mejor”, afirmó. Y fue más allá: “No voy a permitir que hablen mal de quien no se debe hablar mal en su momento”.

La defensa a Icardi sorprendió dentro y fuera del estudio porque marcó una posición distinta a la que muchas veces se escucha en medio del ruido mediático. Para Nora, en ese contexto, Mauro estaba desesperado y actuaba desde ese lugar. De Brito incluso remarcó al aire que ella suele reconocerle cosas positivas tanto a Icardi como a Maxi, más allá de los conflictos que rodearon a cada relación.

Con Maxi, en cambio, eligió un tono más medido, aunque no ocultó su fastidio por la decisión de contar ciertas intimidades. El conductor le recordó que el exjugador ventiló episodios ligados a viejas infidelidades y anécdotas sexuales que sacudieron otra vez el universo Wanda. Frente a eso, Nora fue concreta. “Teniendo tres hijos adolescentes, es fuerte”, dijo. Y dejó claro que, más allá de lo que haya ocurrido, exponerlo hoy delante de los chicos le resultó innecesario.

Nora Colosimo cuestionó que Maxi López expusiera intimidades del pasado de Wanda Nara porque sus tres hijos adolescentes pueden escucharlas.

Ese punto se conectó con otra capa del escándalo reciente. Días atrás, Wanda reaccionó con furia en redes después de escuchar a Maxi relatar situaciones sexuales ocurridas durante su etapa en Rusia. El intercambio volvió a poner sobre la mesa una trama que mezcla reproches viejos, cuentas pendientes y recuerdos incómodos. En ese clima, la palabra de Nora adquirió otro peso: habló como madre, como abuela y también como alguien que conoce desde adentro la intimidad del conflicto.

Y eso mismo se notó cuando De Brito sugirió que ella observó toda esta historia “desde un costado”. Nora lo corrigió al instante. “Yo estaba ahí adentro”, respondió. Después explicó que acompañó a su hija en embarazos, mudanzas, viajes y crisis, y que durante años se instaló con ella para ayudarla con sus hijos y con su vida cotidiana. Esa cercanía, dio a entender, le permite opinar con conocimiento de causa sobre vínculos que el público siguió durante años como si fueran una novela.

En ese repaso afectivo y filoso también apareció L-Gante, una pareja que nunca terminó de convencerla. Según trascendió en el programa, a Nora no le gustaba ver a Wanda “de bailanta en bailanta”, una imagen que resumió con bastante claridad qué le generaba esa etapa. En cambio, al hablar del presente con Martín Migueles, el tono cambió por completo.

Sobre él, eligió palabras amables y una aprobación sin vueltas. Lo definió como “deportista, muy agradable” y señaló que es “nada que ver” con ese tiempo anterior. Sin necesidad de extenderse demasiado, dejó una señal evidente sobre qué tipo de hombre prefiere para su hija en esta etapa. En un debut cargado de frases fuertes, esa comparación también funcionó como mensaje.

Wanda Nara, Maxi López y Martín Migueles

La aparición de Nora en el panel de América TV no fue un detalle más. Su desembarco como angelita titular arrancó el martes 2 de septiembre y tomó por sorpresa hasta a sus propias hijas, Wanda y Zaira Nara, que no sabían nada de la incorporación. Esa entrada inesperada elevó la expectativa desde el arranque y convirtió su primera noche en una usina de definiciones sobre una familia que lleva años en el centro de la conversación del espectáculo.