Toronto (Canadá), 10 sep (EFE).- La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) advirtió en vísperas del 25 aniversario de los atentados del 11S, que la ciberseguridad, las amenazas internas y el uso terrorista de drones plantean nuevos desafíos por lo que es necesario una "constante revisión" de la seguridad aérea mundial.

En una declaración conjunta, el presidente del Consejo de la OACI, Toshiyuki Onuma, y el secretario general de la organización, Juan Carlos Salazar, señalaron que la mejor forma de honrar a las 2.977 personas asesinadas el 11 de septiembre de 2001 es "asegurar que nada como eso se repita".

Los ataques, en los que aviones comerciales fueron utilizados como armas, provocaron una profunda revisión de las normas internacionales de seguridad aérea.

OACI recordó que solo dos semanas después, 169 países reunidos en su sede en Montreal aprobaron por unanimidad una resolución que condenó el uso de aeronaves como armas y reclamó una cooperación internacional urgente contra el terrorismo.

Ese proceso desembocó en el Convenio y el Protocolo de Pekín de 2010, que ampliaron la legislación internacional para incluir, entre otras amenazas, ataques biológicos y químicos, financiación y organización de atentados y vulnerabilidades cibernéticas.

Sin embargo, el organismo de la ONU destacó que menos de un tercio de sus Estados miembros ha ratificado esos tratados, frente a la adhesión casi universal alcanzada por convenios anteriores.

La organización también alertó de riesgos derivados de interferencias en los sistemas de navegación, ataques a las cadenas de suministro y conflictos armados.

Además, reconoció que no todos los países tienen capacidad para cumplir las normas internacionales, una debilidad que puede repercutir sobre todo el sistema mundial.

La OACI mantiene para 2050 el objetivo de avanzar hacia un transporte aéreo sin víctimas mortales, incluida la eliminación de las muertes provocadas por actos ilícitos contra la aviación civil. EFE