Tegucigalpa, 7 sep (EFE).- El impacto del fenómeno climático El Niño en las cosechas sumará 16 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria en América Latina -49 millones en todo el mundo-, advirtió este lunes la directora regional del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA/WFP, en inglés), Lena Savelli.
La directora del WFP para América Latina y el Caribe, que se reunió en Tegucigalpa con el presidente de Honduras, Nasry Asfura, con quien mantuvo "una muy buena conversación", dijo que en todo el mundo "unos 49 millones de personas adicionales van a sufrir inseguridad alimentaria" a causa de la sequía provocada por El Niño.
"A nivel de América Latina y el Caribe esperamos que unos 16 millones de personas adicionales van a sentir el impacto de El Niño con un incremento de inseguridad", indicó Savelli a los periodistas.
Ante esta situación, Savelli dijo que el WFP se compromete a "seguir apoyando a las personas afectadas por esta sequía", pero también afirmó que es necesario pensar "en el trabajo a medio y largo plazo para fortalecer sistemas alimentarios sostenibles (y) expandir programas sociales".
Al tiempo, recordó el importante apoyo que dan al Programa Nacional de Alimentación Escolar, que llega a 1,2 millones de niños en todo el país.
"Para nosotros es un honor y un privilegio poder ser un socio estratégico para Honduras en la lucha contra la inseguridad alimentaria y este fenómeno de El Niño", añadió.
Savelli señaló que en Honduras el WFP colabora con diferentes autoridades nacionales y locales, además de otros socios de Naciones Unidas, para apoyar a familias afectadas a través de transferencias monetarias, canastas de alimentos y el fortalecimiento de las capacidades institucionales.
Solo en agosto pasado más de un centenar de comunidades de Honduras fueron declaradas en alerta roja (emergencia) a causa de la sequía, fenómeno que ha dejado pérdidas parciales y totales de cultivos de granos como maíz y frijoles, básicos en la alimentación de los hondureños.
Esta sequía ha generado especial preocupación en el denominado Corredor Seco centroamericano, una franja territorial que atraviesa la región desde el sur de México hasta Costa Rica, altamente vulnerable a las variaciones climáticas extremas, y que incluye zonas de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
En esta zona viven alrededor de 10,5 millones de personas, muchas de ellas dedicadas a la agricultura de subsistencia cuya producción y alimentación dependen de las lluvias de temporada. EFE
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