Dos campesinos panameños inspeccionan las espigas secas en un cultivo de arroz afectado por el fenómeno de El Niño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más de 91,000 hogares rurales del Corredor Seco centroamericano perdieron prácticamente toda su cosecha de maíz y frijol en 2026 y ahora enfrentan una presión adicional que las organizaciones humanitarias no habían registrado antes con esta intensidad: el regreso masivo de migrantes deportados sin dinero ni perspectivas de empleo.

La advertencia provino de una evaluación publicada el miércoles por Oxfam y Acción contra el Hambre, que involucró 354 grupos focales en 58 municipios de Guatemala, Honduras y El Salvador, con la participación de 4,260 personas.

Los resultados, enviados por la organización a EFE, retrataron una crisis que combinó la peor sequía en años con un flujo de retorno migratorio que agudizó la escasez en comunidades que ya no tienen reservas para sostenerse.

Un campo de maíz azotado por la sequía, 26 de agosto de 2026. REUTERS/Bernadett Szabo

El 78.6% de los productores de maíz perdió casi toda la cosecha

El fenómeno El Niño instaló desde comienzos de 2026 un patrón de lluvias muy por debajo de los promedios históricos en el Pacífico centroamericano.

Desde julio, las precipitaciones cayeron a menos del 60% del registro habitual en las zonas más vulnerables, según datos de Bloomberg Línea. La canícula se extendió y el inicio tardío del ciclo agrícola dejó sin tiempo al maíz para completar su desarrollo.

El 78.6% de los más de 70,000 hogares productores de maíz relevados reportó pérdidas de entre el 75% y el 100% de su cosecha. En el frijol, esos porcentajes se repitieron en un tercio de los hogares evaluados. El 64.2% de quienes aún conservan reservas de maíz calculó que alcanzarían para tres semanas o menos.

ACOMPAÑA CRÓNICA: HONDURAS SEQUÍA AME3133. MARCOVIA (HONDURAS), 30/08/2026.- Gertrudis Paz muestra lo que queda de un cultivo de mazorcas afectado por la sequía este jueves, en Marcovia (Honduras). La sequía en el sur de Honduras no solo arrasó la primera siembra (mayo), también está secando pozos y obligando a racionar agua. Quienes viven del campo piden apoyo estatal con riego y ayuda alimentaria ante el riesgo de más pérdidas. EFE/ Germán Reyes

En Guatemala, los departamentos de Jalapa y Alta Verapaz registraron inicios de lluvia tan tardíos como finales de julio y mediados de agosto, lo que eliminó directamente la ventana de maduración del grano.

El 80.7% de los hogares guatemaltecos con pérdidas de maíz quedó en el rango más grave, según la cobertura publicada por Infobae.

Los precios de la canasta básica subieron hasta un 85% en algunos productos

La caída de la oferta local llegó acompañada de una escalada de precios que los hogares rurales no pueden absorber. Los participantes en los grupos focales reportaron aumentos interanuales de entre el 11% y el 54% en Guatemala y de entre el 12% y el 40% en Honduras para alimentos de primera necesidad.

En El Salvador, el azúcar llegó a encarecerse un 85% respecto del mismo período del año anterior, según el informe relevado por Bloomberg Línea.

Al mismo tiempo, más de 23,000 hogares reportaron una reducción en el acceso al agua a través de su fuente principal de abastecimiento. En Guatemala, el 42.8% de los hogares conectados a la red domiciliaria informó caídas en el suministro.

El 73.1% de quienes crían aves, actividad gestionada mayoritariamente por mujeres, reportó pérdidas de animales, uno de los principales activos productivos de esas familias.

Honduras deportó a más de 30,000 personas en ocho meses y los retornados llegan sin recursos

Sobre ese escenario de escasez se superpuso un factor que las organizaciones calificaron de emergente.

La investigación de Oxfam documentó más de 6,200 movimientos migratorios en los tres meses previos a la evaluación y detectó, en particular en Honduras, “un fenómeno que preocupa a las organizaciones humanitarias: el retorno de personas migrantes sin remesas, lo que aumenta la presión sobre hogares que ya enfrentan pérdida de cosechas, desempleo y escasez de agua”.

La siembra de postrera se volvió una prioridad ante la sequía que afectó cultivos e ingresos de miles de familias del campo.

Los datos oficiales confirmaron la dimensión del flujo. Entre el 1 de enero y el 20 de agosto de 2026, las autoridades migratorias de Estados Unidos, México y Guatemala deportaron a 30,965 hondureños, según informó el director del Instituto Nacional de Migración de Honduras, Carlos Cordero, citado por El Heraldo.

Solo desde Estados Unidos llegaron por vía aérea 27,828 personas. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) registró que en el primer semestre del año los retornos de hondureños crecieron un 40% respecto del mismo período de 2025.

Esas personas regresan a comunidades que ya no tienen cosecha, que enfrentan desempleo rural y que ven agotarse el agua de sus fuentes. Sin las remesas que antes sostenían a muchas familias, la presión sobre los recursos locales escasos se multiplica.

La ventana para actuar antes de la próxima siembra se cierra en semanas

“Existe una ventana de tiempo muy limitada para actuar. Sin una respuesta adecuada, la crisis podría extenderse al próximo ciclo agrícola y provocar un deterioro aún mayor de la seguridad alimentaria en la región”, afirmó el gerente humanitario de Oxfam en Centroamérica, Iván Aguilar, en la información de EFE.

El ciclo de postrera, la segunda temporada de cultivo, que va de agosto a diciembre, es la última oportunidad del año para recuperar parte de la producción perdida.

Oxfam y Acción contra el Hambre advirtieron que la ventana de siembra se cierra en los próximos tres meses y recomendaron priorizar la distribución de semillas de maíz y frijol de ciclo corto con mayor tolerancia a la sequía.

ACOMPAÑA CRÓNICA: HONDURAS SEQUÍA AME3133. MARCOVIA (HONDURAS), 30/08/2026.- Un campesino limpia la milpa afectada por la sequía este jueves, en Marcovia (Honduras). La sequía en el sur de Honduras no solo arrasó la primera siembra (mayo), también está secando pozos y obligando a racionar agua. Quienes viven del campo piden apoyo estatal con riego y ayuda alimentaria ante el riesgo de más pérdidas. EFE/ Germán Reyes

La situación ya llevó a El Salvador a mantener una alerta roja por sequía meteorológica en todo el país, luego de acumular 24 días consecutivos sin lluvias, con temperaturas superiores a 40°C en zonas costeras del departamento de La Unión.

Honduras extendió esa misma categoría de emergencia a 103 de sus 298 municipios. Panamá, por su parte, declaró la emergencia nacional por los efectos del fenómeno.

Ante ese cuadro, Oxfam llamó a gobiernos, organismos internacionales y donantes a ampliar la asistencia alimentaria, fortalecer los mecanismos de apoyo económico a las familias afectadas, garantizar el acceso al agua y aumentar las inversiones en adaptación climática.

La organización también instó a documentar y escalar las prácticas agroecológicas que ya funcionan en las comunidades, como la diversificación de cultivos y el monitoreo climático local.