Franco Colapinto demostró su talento en la pista y su enorme orgullo por los colores. El piloto argentino cerró una actuación impecable en la Fórmula 1 y protagonizó el momento más emocionante de la jornada. Tras asegurar el séptimo puesto con un verdadero carrerón en el Gran Premio de Madrid, el joven bonaerense regaló una postal inolvidable. En los últimos metros del circuito español, Colapinto sacó una bandera argentina desde el interior de su monoplaza y la hizo flamear frente a las tribunas. La imagen desató la locura de los argentinos en España y coronó un fin de semana histórico para el automovilismo nacional. El gesto representó la frutilla del postre para una jornada perfecta.