Un profesional de la salud sostiene una jeringa junto a la abertura de una incubadora con un bebé recién nacido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El virus respiratorio sincitial afecta con fuerza a la provincia atlántica de Bocas del Toro, donde se contabilizan al menos 238 casos y dos últimas muertes de menores de un año.

El incremento también se refleja en la demanda de atención pediátrica y en la aplicación de una nueva estrategia preventiva para recién nacidos, según el Ministerio de Salud.

El director regional de Salud, Daryl Padmore, confirmó a una televisora local que las víctimas eran bebés de tres y seis meses de edad.

La situación en esa provincia forma parte de un registro más amplio de muertes asociadas al virus en el país durante la semana epidemiológica 31.

Las autoridades sanitarias comunicaron que el Virus Respiratorio Sincitial (VSR) causó 18 defunciones en Panamá hasta ese período epidemiológico.

Autoridades llaman a las madres a vacunarse y a mantener al día el esquema de vacunación de los infantes. (Foto: Agencia)

La mayor parte de las muertes correspondió a menores de cinco años. El resto afectó a personas mayores de 65 años.

Del total de fallecidos durante el periodo descrito, 12 eran hombres y seis eran mujeres.

La comarca Ngäbe Buglé concentró seis decesos. Bocas del Toro y Chiriquí registraron tres casos cada una.

Panamá Oeste acumuló dos muertes. Las otras defunciones se distribuyeron en distintas regiones del país.

El reporte sanitario sitúa a Bocas del Toro entre las áreas con mayor número de fallecimientos vinculados a esta enfermedad respiratoria.

Presión hospitalaria por el VRS llevó al Hospital del Niño a suspender de forma temporal las cirugías electivas complejas que necesitaban hospitalización.

A finales de agosto el Hospital del Niño mantenía a 61 pacientes internados por VRS.

De ese grupo, 23 recibían atención en cuidados intensivos, según la información disponible.

La ocupación de camas obligó en ese momento al centro pediátrico a postergar de manera temporal las intervenciones electivas complejas que requieren que los pacientes permanezcan hospitalizados.

La medida no se presentó como una suspensión general de las cirugías, sino como una decisión vinculada a los procedimientos que necesitan disponibilidad de camas para el período posterior a la operación.

El aumento de las hospitalizaciones ocurrió mientras las autoridades informaban sobre los casos y fallecimientos registrados en distintas zonas del país.

Un médico monitorea la salud de un recién nacido afectado por un virus respiratorio dentro de una incubadora neonatal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 31 de agosto el Ministerio de Salud inició la aplicación de anticuerpos monoclonales de acción prolongada para reducir el riesgo de formas graves de VRS en recién nacidos y lactantes que cumplan los criterios establecidos.

Los primeros dos beneficiarios recibieron nirsevimab en la Maternidad del Hospital Santo Tomás, en la ciudad capital.

Ambos bebés habían nacido ese día, y la aplicación marcó el comienzo de la estrategia sanitaria dirigida a la protección de la población infantil elegible frente al virus.

El nirsevimab fue incorporado por las autoridades como una herramienta preventiva ante una enfermedad que ha provocado internaciones pediátricas y muertes en los grupos de edad más vulnerables.

La implementación comenzó en un momento en que el sistema sanitario enfrentaba una alta demanda de atención por infecciones respiratorias, con especial impacto en los menores de edad.

Crédito: Gentileza Laboratorio  Sanofi

La presión hospitalaria por VRS llevó al Hospital del Niño a suspender de forma temporal las cirugías electivas complejas que necesitan hospitalización. La decisión respondió a la falta de camas ante el aumento de pacientes atendidos por esta infección respiratoria.

El VSR es uno de los patógenos respiratorios más importantes a nivel mundial, especialmente en lactantes, niños pequeños y personas mayores, y en la última década se ha consolidado como un problema prioritario de salud pública tanto por su carga de enfermedad como por los esfuerzos recientes para prevenirlo mediante nuevas vacunas y anticuerpos monoclonales.

En la población general suele causar cuadros similares a un resfriado común, pero en grupos vulnerables puede provocar bronquiolitis y neumonía, con necesidad de hospitalización e incluso riesgo de muerte.

Panamá, por su parte, se ha convertido en un caso particularmente relevante en la región: registra circulación del VSR durante todo el año, ha documentado aumentos significativos de incidencia y defunciones en niños pequeños, y desde 2023–2025 desarrolló una respuesta innovadora que incluye vigilancia epidemiológica intensificada y el uso de anticuerpos monoclonales.