
Cientos de mujeres se han quedado con sus tratamientos de fertilidad a medias o sin iniciar por el cierre repentino de la clínica Ovoclinic, un centro especializado en reproducción asistida, en sus sedes de Madrid y Sevilla. La clínica aún no se ha puesto en contacto con las afectadas, quienes, en muchos casos, han abonado importes superiores a 10.000 euros.
Muchas de las pacientes han conocido la noticia a través de las redes sociales, mientras que otras recibieron un carta de la Seguridad Social en la que les instaban a enviar el pago restante del tratamiento al Estado puesto que Ovoclinic se encuentra en situación de embargo, según recoge Diario de Sevilla. Por otra parte, la clínica promociona la devolución del dinero si no consiguen el embarazo.
Las primeras alarmas saltaron en marzo, cuando la sede de Ovoclinic en Madrid anunció un cierre temporal por la detección de hongos en sus laboratorios durante una inspección sanitaria. Los trabajadores aseguraron que la reapertura sería cuestión de tiempo hasta que Sanidad diera luz verde, pero el centro continúa cerrado sin ofrecer explicaciones a sus pacientes. Infobae ha intentado ponerse en contacto con Ovoclinic, sin éxito.
En su web, matizan que la sede en Madrid está cerrada temporalmente “para evitar la recepción de nuevas llamadas o consultas desde esta plataforma”, y que la medida responde a que “Google gestiona sus fichas de forma independiente y no dispone de una opción que permita limitar temporalmente las llamadas o solicitudes de nuevos pacientes”. Ello se traduce en que las afectadas que acudían a la clínica de la capital esperan una llamada de su doctor o una comunicación del centro desde principios de marzo.
Ahora, la sede de Sevilla se suma al cierre, esta vez permanente, sin haber llegado a cumplir los tres años, solo quedando abiertas las de Marbella y Ceuta. Aunque se desconoce el número total de damnificadas, se calcula con cientos de personas las que intentan organizarse entre ellas para encontrar más información. Desde la Federación de Asociaciones y Consumidores y Usuarios de Andalucía (Facua) aseguran que las familias afectadas de Sevilla tendrán derecho al reembolso de la parte del tratamiento que no hayan recibido, así como de la totalidad en caso de que deban reiniciarlo en otra empresa. Del mismo modo, la elección de recibir el tratamiento en otro centro de la firma es “completamente opcional” y que seguirán teniendo derecho al reembolso.

En manos de los abogados
La falta de transparencia por parte de la clínica ha despertado un clima de desconfianza entre las usuarias, tanto por el importe económico depositado (muchos tratamientos de fertilidad pueden superar los 10.000 euros) como por la incertidumbre de qué ocurrirá con los óvulos criopreservados en los laboratorios.
Por el momento, las clientes de Madrid están siendo asesoradas por el gabinete de abogados Lextrha, del bufete Arttax & legal Abogados, especializada en el sector de la reproducción humana asistida. Es la Asociación Red Nacional de Infértiles es la que está prestando esta asistencia, quienes además recibieron una llamada del Defensor del Pueblo en relación con el expediente que abrieron. “Aunque no pueden intervenir directamente al tratarse de una clínica privada, sí pueden hacer seguimiento de las actuaciones de la administración pública”, recoge la organización en un comunicado.
Óvulos congelados que no se pueden recuperar
El silencio de la clínica ha empujado a cientos de mujeres a ponerse en contacto a través de grupos de WhatsApp, Telegram y a través de foros. Muchas de ellas aseguran que los profesionales de Madrid han estado “dándoles largas” durante semanas, prometiéndoles un traslado a la sede de Marbella que nunca ha llegado.
“Nosotros tenemos embriones congelados y nadie se ha puesto en contacto para explicar qué ocurre, qué es lo que va a pasar... Nos hemos enterado del cierre por redes sociales”, asegura una mujer en uno de los foros organizados ex profeso por Reproducción Asistida ORG.
Otra de las afectadas, que después de mucho tiempo y esfuerzo había conseguido óvulos de donante congelados, cuenta que le dijeron “que no se pueden recuperar, que hay que buscarlos de nuevo”. Pese a haber sido derivada a Marbella, desde primeros del mes de marzo espera hablar con algún doctor.
Tratamientos de entre 15.000 y 20.000 euros, en el limbo
En la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) son varias las familias que denuncian la inexistente comunicación por parte de Ovoclinic e, incluso, el traslado de embriones sin haber informado previamente a la paciente ni esta haber prestado consentimiento expreso.
Una de las familias afectadas, una pareja que vive en Inglaterra, señala haber pagado 21.000 euros para un proceso de donación de óvulos y teme perder todo el dinero, dado que “la comunicación con la clínica es nula”. Otra paciente denunciaba haber ingresado 15.160 euros a Ovoclinic para un programa de FIV con ovodonación y garantía de embarazo que comenzó en Sevilla, pero que posteriormente fue trasladado a Marbella. “Desde mi traslado a Marbella vengo sufriendo una grave falta de atención y seguimiento médico. He intentado contactar en numerosas ocasiones con la clínica sin obtener respuesta efectiva, limitándose en ocasiones a indicarme que mi médico me llamaría posteriormente, sin que dichas llamadas se hayan producido”, cuenta M.V., quien incluso llegó enviar un burofax a la empresa, sin respuesta en el plazo requerido.
Es en Marbella donde también se encuentra Ovobank, “el primer banco de óvulos de Europa, que ayuda a optimizar los tratamientos de ovodonación” y del que Ovoclinic forma parte. Ovobank trabaja con más de 480 centros en todo el mundo, tanto hospitales públicos como centros privados.