Buenos Aires, 6 septiembre (NA) -- El nuevo régimen penal juvenil, que establece la baja de la imputabilidad para menores a partir de los 14 años y nuevas penas, entró en vigencia este 5 de septiembre y, en este sentido, Laura Fernández, madre de Lara Fernández —asesinada a los 17 años—, sostuvo: "Padecemos una ausencia perpetua". En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, madres de víctimas de homicidios cometidos por menores de edad expresaron su respaldo a la nueva legislación y plantearon la necesidad de que el sistema penal contemple tanto la responsabilidad de quienes cometen delitos como los derechos de las víctimas y sus familias. Lara Valentina Fernández, de 17 años, fue asesinada de un disparo en la nuca el 1 de enero de 2022, cuando cuatro delincuentes intentaron robarle el celular mientras festejaba Año Nuevo con sus amigos en Parque Barón. Por el crimen, tres acusados fueron condenados en 2024 a penas de entre 20 y 24 años de prisión, mientras que un cuarto involucrado, que tenía 15 años al momento del hecho, quedó bajo el régimen de la Justicia juvenil. Su madre, Laura Fernández, consideró sobre la ley: "Es un gran avance a la situación que hoy en día vivimos. Me hubiera gustado que salga mucho antes y quizás se evitaba que muchas familias hoy en día estemos destruidas y sin justicia eternamente, duele en el corazón". "Siento que nos quedamos cortos con la edad de 14 años. Lamentablemente, a los 11, 12 años ya salen a delinquir, ya sabiendo lo que hacen. ¡Ojalá sea un tema de agenda en un futuro!", agregó. Fernández destacó además su participación junto a otras familias para impulsar la reforma: "Pude aportar mi granito de arena para que salga la ley y, en nombre de mi hija Lara, agradezco a cada familia que también lo hizo. Nos unimos como víctimas y me enorgullece lo logrado. ¡Somos víctimas Unidas!". "La palabra justicia es algo que vengo escuchando hace mucho tiempo. Nosotros nunca la vamos a tener, padecemos una ausencia perpetua y me encantaría que los derechos humanos tengan a las víctimas presentes porque nos demuestran cada día que nos tienen en el olvido", sostuvo. Por su parte, María Eugenia Rodríguez, es la mamá de Umma Aguilera, que fue asesinada de un disparo durante un intento de robo en enero de 2024, cuando tenía 9 años y por cuyo caso tres acusados fueron condenados a prisión perpetua, mientras que un cuarto implicado, que tenía 17 años al momento del hecho, recibió una pena de 12 años en el fuero de Responsabilidad Penal Juvenil. "Como madre de Umma, celebro y apoyo la nueva Ley Penal Juvenil, por la que también luché junto a muchas otras familias de víctimas. Esta reforma era necesaria para reemplazar un régimen antiguo que ya no respondía a la realidad actual. Defender los derechos de los adolescentes no debe significar olvidar los derechos de las víctimas", sostuvo Rodríguez. "Creo en la prevención, la educación y la reinserción, pero también en la responsabilidad y en que quienes cometen delitos graves deben enfrentar las consecuencias de sus actos. Mi apoyo a esta ley no nace del odio ni de la venganza, sino del amor por mi hija y de la convicción de que ninguna otra familia debería atravesar el dolor que nosotros vivimos por la ausencia perpetua de Umma", expresó. "Por ella, por todas las víctimas que ya no pueden hablar y por todas las familias que continúan esperando justicia, seguiré en defensa de la necesidad de un sistema que proteja los derechos de los adolescentes, pero que también reconozca que toda acción tiene consecuencias y que las víctimas también merecemos ser escuchadas y protegidas", concluyó. En tanto, Romina Monzón, mamá de Jeremías Monzón, consideró que la reforma representa "una mejoría increíble en el régimen penal" porque, según sostuvo, "el eje está en las víctimas". Jeremías, de 15 años, fue asesinado de más de 20 puñaladas en diciembre de 2025, luego de ser llevado a un galpón abandonado frente al estadio de Colón de Santa Fe. La investigación sostiene que el ataque fue premeditado y que quedó registrado en un video. Por el crimen, una adolescente de 16 años fue acusada como coautora y su madre, Nadia Juárez, como partícipe secundaria. La Fiscalía pidió que ambas sean juzgadas en un mismo juicio por jurados y condenadas a 15 años de prisión. "Me parece una mejoría increíble en el régimen penal, porque el eje está en las víctimas. Nosotros, lamentablemente, para enfrentar el caso de Jere con la ley obsoleta anterior, tuvimos un montonazo de trabas y problemas, como que solamente por el hecho de que sean menores de 16 años, dos de los homicidas hoy se encuentran libres en su casa como si nada, sin siquiera tener un antecedente penal", sostuvo Monzón. "La nueva ley permite que tengan consecuencias y que, a partir de hoy, los menores que hacen aberraciones tan terribles o crímenes menores tengan consecuencias y que entiendan que existe un registro de su accionar delictivo", agregó. "En el momento en que menores asesinaron a Jere, todos los mecanismos del Estado los protegieron. Todos y cada uno. A Jere, nada. Yo me tuve que juntar con los ministros de Educación y con muchísima gente para garantizar que ellos estudien, para garantizar su seguridad, y los reubicaron como testigos protegidos. Todo está armado para proteger a los delincuentes", afirmó. "Eso es repugnante. La nueva ley pone el eje en la víctima. Es un punto clave porque, en el momento en el que alguien decide lastimarte, robarte, matarte, torturarte y hacer las aberraciones que le hicieron a Jere previo a morir y después de morir, y que no tengan ningún tipo de consecuencia. Actualmente, las mismas personas que lo torturaron, que lo asesinaron, que irrumpieron de maneras terribles en la búsqueda de Jeremías, con falsos testimonios, con una manipulación de información terrible, están sentados en su casa como si nada", señaló. "Es tan repugnante y terrible que cada vez que lo menciono, la gente no llega a entender la importancia de esta ley. Es necesario que se priorice a las víctimas, también que sea algo federal", remarcó. En cuanto a la edad establecida por la nueva normativa, Monzón afirmó: "Personalmente hubiera sido muchísima más dura o firme para que sea a partir de los 12 años, no 14, pero antes que nada hay todo un proceso, por ejemplo dentro de las escuelas. Si son violentos y demás cuestiones, hay todo un seguimiento porque también pasaba que había antecedentes en las escuelas. Incluso los homicidas de Jere tenían antecedentes de ser violentos con otros compañeros, pero la escuela no podía intervenir porque era afuera". Consultada sobre su presencia durante la votación de la reforma en la Cámara de Diputados y si conservaba alguna imagen o recuerdo de ese momento, respondió: "Me acuerdo del cinismo con el que aquellos que votaban en contra trataban la ley como si fuese algo menor. Todos aquellos que se opusieron tenían la sangre de nuestros hijos y nos miraron. Nosotros estábamos en los palcos, esperábamos en silencio y los escuchábamos cómo desviaban los temas, decían estupideces que no tenían absolutamente nada que ver con lo que debatíamos". "Mientras tanto, veía a otros padres, como el papá de Kim, Marcos Gómez, como muchos otros, que decíamos: ‘Si ustedes, que tienen que trabajar acá, no hacen absolutamente nada y no les importa lo que se debate, se van a seguir acumulando víctimas’. El nivel de odio, cansancio y asco que da ver que las personas que tienen que decidir por todos boludeaban, tomaban mate, no se escuchaban, interrumpían, decían barbaridades e incoherencias", concluyó. Agencia NA