El estudio de PH, Podemos Hablar volvió a convertirse en el escenario de una conversación íntima. Esta vez, Pamela David pasó por el programa de Telefe conducido por Andy Kusnetzoff y habló sobre un tema que todavía le provoca dolor: los comentarios que cuestionan su carrera . A corazón abierto, la periodista reflexionó sobre cómo muchas veces dejan de lado el esfuerzo que puso en su trabajo desde que era muy joven.
La charla comenzó cuando Analía Franchín destacó que haber sido considerada una mujer sexy no podía quitarle el reconocimiento como profesional. Pamela escuchó sus palabras y trató de contener la emoción antes de responderle: “No quería llorar. Está tremendo. Esto tiene un círculo como de constelaciones. Lo digo siempre en mi programa, porque te genera una sensibilidad y una conciencia. Gracias, Ana”. Y, al borde del llanto, continuó: “Pensé que lo había superado y que no me importaba el qué dirán, pero duele tanto”.
“Desde muy chica trabajo, desde muy chica soy muy responsable. Me tomo todo muy en serio y quiero que todo sea perfecto”, expresó. En ese punto, también describió el lugar que ocupan sus afectos en su vida: “Soy una persona comprometida con mis afectos, con mis hijos, marido, hermanos, padre, madre, amigos. Soy una persona presente, como esa madre de todos”. En ese sentido, la definición le permitió explicar: “Cuando leo cosas que no me definen, digo: ‘Bueno, esto no me importa si habla de vos o no de mí’. Muchas frases del libro tengo cien millones. Pero hay un dolor: ‘¿Por qué? ¿Por qué no pueden ver lo que hay?’”.

“No tengo la respuesta. Me duele mucho”, continuó Pamela. Después recordó las críticas que recibió cuando visitó distintos programas de televisión. “Cuando tiré la de Telefe, te juro, Andy, vine mil veces. Fui a lo de Georgina. ‘Ay, bueno, y ahora la dueña va a...’. Entonces, digo: ‘Ay, basta’”, relató. Y la conductora explicó: “Fui porque disfruto, porque si me dan permiso, lo hago. Porque vengo a este programa, porque me gusta, pero siempre tener que dar explicaciones y digo: ‘¿Cuándo se termina?’”.
“Nunca me quise victimizar. Lo que me está pasando ahora era algo que lo venía negando, porque dije: ‘No, de verdad tengo una vida hermosa, tengo mis hijos sanos, que eso es todo lo que te puede pasar’”, sostuvo. Cuando desde el estudio destacaron ese aspecto de su presente, David respondió: “Con mucho trabajo... Porque no es de la noche a la mañana, porque le he metido para que hoy tengamos esa relación buenísima entre todos”.
“El momento que más mensajes cariñosos recibí fue cuando se mató mi hermano”, contó. La frase modificó el clima de la charla y la llevó a expresar una reflexión que le provoca tristeza: “No quiero tener que pasar por momentos de mie... tristes, dolorosos, para que la gente te diga cosas lindas”. Ante la pregunta sobre qué le duele exactamente de los comentarios que recibe, Pamela respondió: “Y tal vez un poco, puede ser el prejuicio”.

Por otro lado, la conductora de América habló sobre su círculo de trabajo y señaló: “A medida que vas conociendo gente, esto es así y pasan los años y nos conocemos todos. Gracias a Dios, mis compañeros, colegas y de otros canales y todos somos los mismos. Todos nos vamos cambiando”, explicó. Y agregó: “El que trabaja en la televisión es porque quiere que lo reconozcan. Si no te dedicás a otra cosa”. A partir de allí, Pamela explicó: “Uno, antes de venir acá, te preparás, averiguás quién viene, te involucrás. Y cuando trabajás en los medios te gusta hacer bien tu trabajo y que se reconozca. No es real que no te importa lo que diga el otro”.
“Y si el otro ya compró la novela de que ‘y bueno, porque tiene el programa, pues está casada’, entonces es muy difícil sostener un trabajo con orgullo, con mucho esfuerzo”, continuó. “Por lo linda desde que nací, y no voy a renegar de eso, porque me abrió muchas puertas también, pero tener que demostrar”, comentó respecto a su aspecto físico.

En el tramo final de la charla, la conductora explicó que en la actualidad le afecta especialmente que las críticas alcancen a su marido, porque ambos trabajan en el mismo ámbito. “Eso sí me duele porque yo lo sigo eligiendo. Sigue siendo mi familia y trabajamos de lo mismo”. Pamela reconoció que todavía no encontró una forma definitiva de atravesar esa exposición: “No sé. Es difícil, es complejo, no lo tengo resuelto”.
La charla dejó a Pamela David frente a una de las partes más sensibles de su recorrido en los medios: el esfuerzo que, según explicó, muchas veces queda oculto detrás de su imagen, de su vida familiar y de los prejuicios que todavía pesan sobre las mujeres que trabajan en televisión. Con la voz entrecortada y las lágrimas a punto de aparecer, la conductora reconoció que todavía no tiene una respuesta para ese dolor, pero pudo ponerlo en palabras frente a Kusnetzoff y al resto de los invitados de PH, Podemos Hablar.


