Paris Hilton asistió a la cena benéfica de la Fundación Kering “Caring for women” en Nueva York con un vestido Gucci a medida cubierto de cristales plateados. La norteamericana eligió una silueta de cuello alto y mangas largas, acompañada por un bolso metalizado de la firma italiana y joyas de diamantes.
La presencia de la figura estadounidense formó parte de la quinta edición anual de la gala, que reunió a referentes de la moda, el cine y el entretenimiento durante la Semana de la Moda de Nueva York. La velada tuvo como objetivo recaudar fondos para organizaciones que trabajan con sobrevivientes de violencia doméstica y de género.
El diseño que llevó Paris Hilton se construyó sobre una silueta columna, ceñida al cuerpo y con un largo que llegó hasta el suelo. La prenda presentó líneas rectas, mangas largas y un cuello alto que cubrió por completo el escote.
El vestido se realizó sobre una base de malla con miles de microcristales en tonos plata. La trama generó transparencias sutiles y modificó sus reflejos según la iluminación y los flashes de las cámaras. La superficie de cristales concentró el protagonismo del conjunto, sin recurrir a recortes, aberturas o volúmenes marcados.
El corte vertical extendió visualmente la figura y aportó un registro más contenido a una estética asociada al brillo. La elección de una prenda completamente cubierta contrastó con las transparencias y los vestidos de siluetas abiertas que suelen dominar las alfombras rojas vinculadas a la moda.
La propuesta reunió referencias al glamour clásico, por el uso de pedrería y el largo hasta el suelo, con elementos que forman parte de la identidad de Hilton desde sus primeras apariciones públicas. El vestido mantuvo una paleta uniforme y dejó que los reflejos funcionaran como recurso principal.
El bolso Gucci Dionysus mantuvo la apuesta por el plata
Para completar el atuendo, Hilton llevó un bolso Gucci Dionysus en versión mediana, confeccionado en ante plateado y cubierto por cristales. El accesorio incluyó la hebilla metálica de cabeza de tigre que identifica a ese modelo de la casa italiana.
La elección evitó los contrastes cromáticos. Vestido, bolso y herrajes compartieron una misma gama de grises metalizados, blancos luminosos y reflejos plateados. El estilismo se apoyó en un total look monocromático, una fórmula que extendió la presencia visual de la prenda principal.
La empresaria prescindió de collares para no sobrecargar el cuello alto. En su lugar, eligió pendientes largos con diamantes y un anillo de gran tamaño. Las piezas de joyería acompañaron el brillo de la malla sin incorporar colores que alteraran la composición.
La manicura francesa, de acabado pulido, aportó un detalle de inspiración clásica. Su presencia fue discreta frente al volumen visual que generaron los cristales del vestido y el bolso.
El peinado mantuvo uno de los rasgos más reconocibles de Paris Hilton. Su cabello rubio platinado se presentó liso, con raya al medio y un largo que cayó sobre la parte delantera y trasera del vestido.
La melena introdujo líneas rectas y una textura uniforme ante el relieve de los cristales. La caída vertical también acompañó la silueta alargada de la prenda y enmarcó el rostro sin competir con el cuello alto.
El maquillaje siguió una paleta cálida y neutra. La piel mostró un bronceado con iluminador en pómulos y nariz, usual en la DJ. Los ojos llevaron un ahumado en tonos café y bronce, con pestañas definidas. Para los labios, optó por un nude rosado con brillo.
El maquillaje en tonos tierra equilibró la frialdad del vestido plateado y sostuvo un acabado de alfombra roja sin sumar colores fuertes. La combinación entre piel dorada, cabello claro y accesorios metalizados creó un contraste que sostuvo la unidad del conjunto.
Detalles de la noche
El presidente de Kering, François-Henri Pinault, copresidió la noche junto con la actriz Salma Hayek Pinault. Entre los coanfitriones estuvieron Pamela Anderson, Dakota Johnson, Simone Biles, Benicio del Toro y Nacho Figueras.
La lista de invitados incluyó a Julianne Moore, Colman Domingo, Camila Morrone, Karlie Kloss, Martha Stewart y Alix Earle. Durante la cena, Rita Ora ofreció una presentación musical. Más tarde, Hilton se ubicó en la cabina de DJ de la fiesta posterior.
La cena funcionó como punto de encuentro para las principales marcas del grupo Kering, como Gucci, Balenciaga, Bottega Veneta y Valentino. Los asistentes llevaron diseños a medida, vestidos de noche y propuestas de sastrería, con una marcada presencia de prendas negras.
En ese escenario, el plata del look de Hilton se diferenció de las elecciones oscuras. El vestido Gucci de cristales introdujo una alternativa metalizada dentro de una alfombra roja donde predominaron las siluetas sobrias y los tonos profundos.
La participación de la empresaria también enlazó el tono institucional de la gala con la agenda de la Semana de la Moda de Nueva York.




