Si tenés problemas con la señal de internet en tu casa, la solución puede venir desde el dispositivo menos pensado: un celular Android en desuso puede funcionar como repetidor y ayudar a mejorar la conexión en las habitaciones alejadas del router.

El único requisito es que el teléfono funcione y reciba señal del wi-fi y pueda compartirla con otros dispositivos al mismo tiempo. ¿Cómo? Veamos...

La clave es utilizar ese equipo que se encuentra desperdiciado en un cajón olvidado y convertirlo en un punto de acceso adicional de internet dentro de tu hogar.

Un smartphone que ya no usás puede ayudarte a mejorar la conexión en las habitaciones alejadas del router, sin comprar un repetidor. (Imagen: ChatGPT)
Un smartphone que ya no usás puede ayudarte a mejorar la conexión en las habitaciones alejadas del router, sin comprar un repetidor. (Imagen: ChatGPT)

Pero antes de todo, vale aclarar que este truco que te vamos a contar no aumenta la velocidad contratada ni restablece el servicio en caso de que se caiga Internet.

Cómo configurar un celular viejo para compartir el Wi-Fi

Para comenzar, hay que asegurarse, en Android, que el equipo cuente con la opción Compartir Wi-Fi.

En el iPhone, la función Punto de acceso personal está diseñada para compartir la conexión de datos móviles. Por lo tanto, ese ajuste no sirve para retransmitir el Wi-Fi del hogar.

Para configurarlo en un Android compatible, los pasos desde los ajustes del sistema son los siguientes:

  1. Conectar el teléfono a la red de la casa. Antes de continuar, abrir una página para comprobar que tiene acceso a Internet.
  2. Buscar la configuración del punto de acceso. Puede aparecer como Zona Wi-Fi, Compartir Internet o Mobile Hotspot. Los nombres y las rutas cambian según el fabricante y la versión del sistema.
  3. Habilitar Compartir Wi-Fi, si el equipo ofrece ese ajuste. En algunos smartphones figura entre las opciones avanzadas del punto de acceso.
  4. Definir un nombre y una contraseña para la nueva red. Luego, activar el punto de acceso y conectar la computadora u otro dispositivo a esa red.
  5. Comprobar de dónde sale la conexión. Para probarlo hay que desactivar los datos móviles del teléfono que comparte Internet. Si el receptor también es un celular, apagar sus datos móviles y verificar que pueda navegar a través de la nueva red.

Si al habilitar el punto de acceso el equipo exige apagar el Wi-Fi y no ofrece una opción para compartir esa conexión, este método no estará disponible con esa configuración.

Otra alternativa es NetShare, una aplicación para Android que ofrece compartir una red Wi-Fi. En ese caso, se debe activar el punto de acceso desde la app y conectar el segundo equipo con el nombre de red y la contraseña que aparecen en pantalla.

Dónde ubicar el teléfono y qué límites tiene este recurso

La ubicación debe permitir que el celular reciba una señal estable del router y pueda compartirla hacia el ambiente con mala cobertura. Una buena opción es colocar el celular repetidor de señal aproximadamente a mitad de camino entre el router y la zona que se busca cubrir, siempre dentro del alcance de la red original.

También conviene elegir un espacio despejado: las paredes de hormigón y los objetos metálicos pueden obstaculizar la comunicación inalámbrica.

Una vez ubicado, habrá que probar la conexión desde la habitación que tenía dificultades y comparar el resultado con el acceso directo al router.

Es importante tener en cuenta que el teléfono también debe permanecer encendido durante el uso y compartir la conexión consume batería y puede requerir conectarlo a un cargador. Por eso, la más importante recomendación es vigilar que no caliente mucho. Y si llegas a notar que su temperatura se elevó demasiado, desenchufalo.