Passalacqua bajo alerta: casi 80 hectáreas ardieron en cinco puntos de Misiones
Buenos Aires, 9 septiembre (NA) - Casi 80 hectáreas quedaron afectadas por incendios registrados simultáneamente en cinco puntos de Misiones durante el domingo 6 de septiembre, una jornada que expuso la dimensión del desafío preventivo bajo la gestión de Hugo Passalacqua. Los focos movilizaron a bom
Cadena LáserVía Noticias Argentinas3 min de lectura

Buenos Aires, 9 septiembre (NA) - Casi 80 hectáreas quedaron afectadas por incendios registrados simultáneamente en cinco puntos de Misiones durante el domingo 6 de septiembre, una jornada que expuso la dimensión del desafío preventivo bajo la gestión de Hugo Passalacqua. Los focos movilizaron a bomberos policiales, voluntarios, personal de Manejo del Fuego y maquinaria agrícola.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el episodio más extenso ocurrió en Santo Pipó, donde ardieron alrededor de 50 hectáreas de malezas y residuos de cosecha de pino en el Lote 24. Catorce bomberos de la Policía trabajaron junto con voluntarios de Gobernador Roca y Corpus, mientras maquinaria rural abrió cortafuegos para contener el avance.
Las primeras actuaciones atribuyeron ese inicio a un factor humano. Se trata de una hipótesis preliminar y no de una identificación de responsables. No existe evidencia de que el Gobierno provincial haya provocado los incendios; la evaluación política de la administración se vincula con las políticas de prevención y la capacidad de respuesta frente a focos múltiples.
El segundo operativo de gran escala se desplegó en Porvenir I, Posadas. Allí las llamas consumieron unas 25 hectáreas de terrenos y bañados y avanzaron hacia el Campus Universitario, la Estación de Transferencia, el Mercado Central y la Unidad Penal IV. Veinte efectivos, seis unidades de ataque y cisternas, Bomberos Voluntarios y personal de Manejo del Fuego trabajaron durante siete horas.
El incendio de Porvenir I fue extinguido antes de alcanzar estructuras, viviendas o plantaciones. Ese resultado evitó daños mayores, pero también dimensionó la amenaza: cuatro instalaciones sensibles quedaron dentro del frente hacia el que se dirigían las llamas y exigieron concentrar allí buena parte del despliegue.
La jornada incluyó otros tres puntos. En Garupá se quemó aproximadamente media hectárea de malezas. Sobre la ruta provincial 104, Bomberos de Santa Ana impidieron que un incendio de banquina se propagara a un pinar.
En Jardín América, una motocicleta que habría sufrido un desperfecto mecánico se prendió fuego dentro de un eucaliptal, destruyó el vehículo y afectó cerca de media hectárea.
El Servicio de Alerta Temprana de Posadas había situado el riesgo de incendios en nivel medio para el 6 y el 7 de septiembre.
El contraste entre ese indicador y la superficie finalmente quemada muestra que una categoría no elimina la posibilidad de episodios extensos cuando se combinan material combustible, focos humanos y propagación rápida.
El Gobierno misionero había informado meses antes que reforzaba el monitoreo, la infraestructura, el equipamiento y las campañas de concientización para proteger la selva y las áreas naturales.
La simultaneidad del 6 de septiembre funcionó como una prueba concreta de esa política: la respuesta consiguió contener los incendios sin personas lesionadas, aunque lo hizo después de que el fuego recorriera una superficie equivalente a decenas de canchas de fútbol.
El balance consumado reunió todos los números: 50 hectáreas en Santo Pipó, 25 en Posadas y al menos una más entre Garupá y Jardín América, además del foco de la ruta 104. Hubo operaciones en cinco puntos, trabajo de hasta siete horas y casi 80 hectáreas afectadas, sin heridos ni estructuras alcanzadas.
Agencia NA


