Monatej Infobae en el que aparece el doctor Patricio Ochoa

Dormir es uno de los mecanismos más importantes para cuidar de nuestra salud. Tener un sueño de calidad no solo permite al organismo descansar y recuperar energía, sino que también desempeña un papel fundamental en el funcionamiento del cerebro, el sistema inmunitario y otros procesos esenciales del cuerpo.

En muchos casos, nos centramos en la cantidad de horas, algo que es un factor importante. Sin embargo, cuándo se hace es también fundamental. Esto es algo que ha explicado el doctor Patricio Ochoa en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@dr.patricio_ochoa). “Nos mintieron a todos. Nos dijeron que si dormíamos de siete a nueve horas todos los días, que con eso era suficiente”, comienza explicando el especialista.

La importancia del cuándo duermes

El experto pone el foco en el momento en el que nos vamos a la cama. Esto se debe a que el cuerpo cuenta con un reloj interno de aproximadamente 24 horas que ayuda a anticipar los cambios que se producen a lo largo del día.

Este sistema, conocido como ritmo circadiano, interviene en diferentes funciones del organismo. Durante las horas previas al despertar, el cuerpo comienza a prepararse para la actividad aumentando progresivamente el nivel de alerta y modificando la temperatura corporal. Por la noche ocurre el proceso contrario: disminuye el estado de alerta y aumenta la producción de melatonina, una hormona que ayuda a preparar al organismo para el sueño.

Por ello, mantener unos horarios relativamente estables permite que este reloj biológico pueda anticipar cuándo debe producirse cada una de estas fases. El problema aparece cuando existe una gran diferencia entre los horarios de los días laborables y los del fin de semana.

Esto es lo que el doctor Ochoa denomina “jet lag social”, un fenómeno que se produce cuando los horarios de sueño cambian de forma considerable entre unos días y otros. Por ejemplo, una persona que se despierta habitualmente a las 7:00 durante la semana, pero retrasa la hora de levantarse hasta las 12:00 los sábados y domingos, puede estar descuadrando su reloj biológico varias horas.

Este desajuste puede explicar por qué algunas personas tienen dificultades para conciliar el sueño el domingo por la noche y comienzan el lunes con una mayor sensación de cansancio. Esto se debe a que el organismo se adapta a un horario diferente durante el fin de semana, por lo que volver de forma repentina a la rutina habitual puede alterar nuestros ritmos circadianos.

El especialista insiste, no obstante, en que esto no significa que la duración del sueño haya dejado de ser importante. Dormir cuatro horas cada noche, aunque siempre se haga a la misma hora, no sería suficiente. El tiempo de descanso y la regularidad de los horarios son factores que deben tenerse en cuenta conjuntamente.

Por ello, además de procurar dormir las horas necesarias, puede ser recomendable intentar mantener unos horarios de sueño similares todos los días, especialmente la hora de levantarse. De esta manera, el organismo puede mantener un ritmo circadiano más estable y descansar mejor.