En 1991, James Cameron eligió a Edward Furlong para dar vida a un papel mítico: el de John Connor en 'Terminator 2: El juicio final'. Doce años después llegaba la tercera entrega de la saga, pero el actor no repitió y en su lugar apareció Nick Stahl. Treinta y cinco años más tarde, el propio Furlong ha contado por qué lo perdió. Y la razón cabe en una sola noche.
El papel que tenía que recuperar. En 2003, doce años después de 'Terminator 2', Jonathan Mostow tomó el relevo de James Cameron para dirigir la tercera entrega de la saga de ciencia ficción, 'Terminator 3: La rebelión de las máquinas'. Furlong, que entonces tenía 25 años, estaba llamado a retomar el papel de John Connor que había interpretado en 1991. Ya sabemos todos cómo terminó: quien acabó vistiendo el traje del líder de la Resistencia humana fue Nick Stahl. La pregunta era por qué, y esta vez la ha respondido él mismo ante el micrófono de Love It Film.
Una cláusula muy clara. "Mi primer contrato multimillonario fue para 'Terminator 3'. Había una cláusula, porque ya se sabía que yo era alguien que salía mucho de fiesta: nada de drogas. Hacedme pruebas. Si hay el más mínimo rastro de droga, estoy despedido", confesó el actor, hoy con 49 años. Sabía perfectamente lo que estaba en juego, pero no pareció recordarlo cuando tuvo que hacerlo.
Edward Furlong como John Conner en 'Terminator' | Imagen: Allociné
La última noche. Antes de encerrarse a rodar, decidió despedirse por todo lo alto. "Llamo a mi colega de entonces. Le digo: escucha, tío, tengo que centrarme. Tengo que hacer esta película. Será mi última noche, así que vamos a salir de fiesta a tope, joder", recuerda el intérprete en la entrevista. Un último baile, por los viejos tiempos.
"Ese día perdí Terminator". Lo que ocurrió en aquel club lo cuenta él mismo sin rodeos: "Voy al baño, ya iba borracho. Extiendo la cocaína sobre la tapa del váter, pero echo demasiada. No quiero desperdiciarla, así que me la esnifé toda. Solo recuerdo haber dado unos pasos y, de repente, encontrarme en el suelo, con las luces del club encendidas. Digamos que ese día perdí Terminator", zanjó con amargura. El papel se lo quedó Nick Stahl.



