Brasil reafirmó su apoyo al reclamo de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, en medio de las tensiones diplomáticas que atraviesa la relación entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.
El encargado de Negocios de la embajada brasileña en la Argentina, Eduardo Uziel, ratificó la posición de su país durante la celebración por el 204° aniversario de la Independencia de Brasil, que se realizó ayer en el Salón Dorado del Teatro Colón.
“El apoyo brasileño se mantuvo invariable desde 1833 a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Política de Estado siempre por convicción”, sostuvo Uziel durante su discurso, según informó la agencia Noticias Argentinas (NA).
El diplomático también hizo referencia al vínculo histórico entre los dos países y dejó una alusión a las diferencias que mantienen Milei y Lula. “Tenemos una amistad de más de 200 años, más fuerte que cualquier mezquindad o temporaria miopía”, afirmó ante los invitados.
En una exposición de menos de cuatro minutos, Uziel parafraseó además al escritor Jorge Luis Borges al hablar de “una época extraña”. En ese contexto, remarcó que la amistad entre la Argentina y Brasil es independiente “de los gobiernos, del fútbol”.
El representante diplomático recordó que Brasil, hace 204 años, “se convirtió en una acción soberana y ha sabido construir una democracia sólida a lo largo de estos años”.
Del encuentro participaron políticos, legisladores, empresarios, diplomáticos y exfuncionarios, aunque no hubo funcionarios de primera línea del Gabinete nacional ni de la Cancillería.
El canciller Pablo Quirno sí se pronunció públicamente por el aniversario a través de su cuenta de X. “En el Día de la Independencia de la República Federativa del Brasil, la Argentina saluda al pueblo brasileño. Nos unen la vecindad, la historia compartida y millones de vínculos cotidianos entre nuestras sociedades”, escribió.
Entre los asistentes al acto estuvieron los excancilleres Felipe Solá, Jorge Taiana y Diana Mondino; el exvicecanciller Eduardo Valdés; la exgobernadora de Tierra del Fuego Rosana Bertone; y los exembajadores Jorge Argüello, Gabriel Fuks, Ricardo Alfonsín, Diego Guelar y Ricardo Lagorio.
También participaron el exfuncionario Fernando Straface; los diputados Maximiliano Ferraro y Sebastián Pareja; el legislador radical Pablo Juliano; el ex presidente provisional del Senado Federico Pinedo; el exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas; el intendente de Lomas de Zamora Federico Otermín; el presidente del CARI, Francisco de Santibañes; el especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo; el analista político Rosendo Fraga; el embajador de la Unión Europea, Erik Høeg; y el legislador porteño Yamil Santoro.
Una relación atravesada por las diferencias entre Milei y Lula
La reafirmación de la postura brasileña sobre Malvinas se produjo pocos días después de que una delegación multipartidaria de legisladores opositores argentinos viajara a Brasilia, entre el 1° y el 3 de septiembre, para impulsar un canal de diplomacia parlamentaria en medio del enfrentamiento político entre Milei y Lula.
La iniciativa fue promovida por Nicolás Massot, de Encuentro Federal, y contó con la participación de Germán Martínez y Victoria Tolosa Paz, de Unión por la Patria; Martín Lousteau y Esteban Paulón, de Provincias Unidas; Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica; Oscar Herrera Ahuad, de Argentina Federal; y Eduardo Falcone, del MID, entre otros. La Libertad Avanza fue invitada, pero decidió no sumarse.
Durante el viaje, los legisladores mantuvieron reuniones con el canciller brasileño Mauro Vieira, quien postergó un viaje a Montevideo para recibirlos; la vicecanciller y secretaria general de Itamaraty, María Laura Da Rocha; el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa del Senado, Nelsinho Trad; el asesor presidencial Celso Amorim; y el ministro jefe de la Secretaría de Relaciones Institucionales de la Presidencia, José Guimarães.
Los encuentros, sin embargo, no derivaron en una hoja de ruta concreta para avanzar en una recomposición de la relación entre ambos gobiernos. Sí quedó planteada la intención de mantener abierta la vía parlamentaria.


