
La igualdad de género ocupó un lugar central en el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al afirmar que la presencia de mujeres en el poder es un hecho irreversible y que su administración ha impulsado políticas para enfrentar la misoginia, el machismo y la desigualdad.
En Palacio Nacional, la mandataria expuso avances, retos y nuevas leyes diseñadas para garantizar derechos y oportunidades para todas las mexicanas.
Asimismo, subrayó que el acceso de las mujeres a los espacios de decisión y la consolidación de sus derechos marcan una transformación profunda en la vida pública del país.
No obstante, destacó que pese a estos avances, aún hay obstáculos y prejuicios que afectan a las mujeres en el ejercicio público, entre estas los cuestiomanientos sobre la capacidad de las mujeres para gobernar.
Ante esto, aseguró que en los útlimos años las funcionarias mexicanas han demostrado lo contrario.
“Pese a la misoginia y al machismo de quienes piensan que las mujeres no podemos o no sabemos gobernar, cada día demostramos lo contrario”, puntualizó.
La presidenta destacó la consolidación femenina en puestos clave, respaldada por la creación de mil un centros libres de violencia de género en todo el país.
Resaltó también la formación de una red de 190 mil 375 mujeres tejedoras de la patria, dedicada a la prevención, acompañamiento y protección de mexicanas en situación de vulnerabilidad.
Sheinbaum informó sobre la distribución de 27 millones de cartillas de derechos de las mujeres, un instrumento que busca acercar información y herramientas para la defensa de los derechos en todo el territorio nacional.
La mandataria afirmó que estos avances son producto de una transformación estructural, donde las mujeres han llegado a la Constitución, a las leyes y a las decisiones fundamentales de la República.
En julio pasado, Sheinbaum afirmó que México no había registrado un retroceso en los derechos de las mujeres, pese a la advertencia de ONU Mujeres sobre una regresión global en igualdad de género.
Durante su conferencia matutina, la presidenta sostuvo que el país había mejorado su posición en el ranking de Protección de Derechos de las Mujeres, por sus avances en participación política.
Como ejemplos, mencionó las reformas que garantizaron paridad en los congresos federales y locales, así como en las candidaturas. Recordó que México tuvo por primera vez en 200 años a una mujer al frente del Poder Ejecutivo Federal.
Sheinbaum reconoció que persistían pendientes en dos ámbitos. El primero era aumentar la presencia de mujeres en puestos de administración empresarial, donde señaló que los hombres mantenían predominio.
El segundo era cerrar la brecha salarial, pues indicó que mujeres que realizaban el mismo trabajo que los hombres seguían recibiendo menores ingresos.
La mandataria recordó que en noviembre de 2024 se impulsó un decreto para prohibir constitucionalmente la violencia relacionada con la desigualdad salarial. Aun así, dijo que la disposición debía traducirse en hechos para trabajadoras.
La presidenta también consideró posible convocar a una reunión con otras presidentas para dialogar sobre políticas y agendas en favor de las mujeres.
Las declaraciones ocurrieron tras la alerta de ONU Mujeres, que en marzo reportó retrocesos globales por conflictos, presiones económicas y oposición organizada contra los avances en equidad. Su informe indicó que las mujeres gozaban de 64% de los derechos jurídicos de los hombres.