Cuando se habla de la gastronomía tucumana, hay un plato que sobresale por encima de todos: la empanada tucumana. Jugosa, hecha con carne cortada a cuchillo y reconocida en todo el país, forma parte del patrimonio culinario de la provincia y es la gran protagonista del Campeonato Nacional de la Empanada, que cada año se celebra en Famaillá.

Además de su relleno y su cocción, existe un detalle que la distingue del resto: sus 13 repulgues.

Por qué la empanada tucumana tiene 13 repulgues

Según una tradición popular muy arraigada en Tucumán, los 13 repulgues representan a Jesús y los 12 apóstoles. Aunque no existe un origen histórico comprobado de esta costumbre, el simbolismo se transmitió de generación en generación y hoy forma parte de la identidad de la empanada tucumana.

La receta tradicional tucumana se caracteriza por su masa tierna y un relleno bien jugoso (Imagen creada con IA).
La receta tradicional tucumana se caracteriza por su masa tierna y un relleno bien jugoso (Imagen creada con IA).

Más allá de su significado, el repulgue también cumple una función práctica: sellar perfectamente la masa para conservar los jugos del relleno durante la cocción y evitar que la empanada se abra.

Otra costumbre típica indica que debe comerse “a piernas abiertas”, ya que el abundante jugo puede caer al primer bocado y manchar la ropa.

Cómo hacer empanadas tucumanas en casa

Ingredientes

  • 1 kg de matambre de novillo cortado a cuchillo
  • 2 cebollas de verdeo
  • 1 cebolla blanca
  • 3 huevos duros picados
  • Comino y pimentón, a gusto
  • Grasa de pella
  • Discos de masa para empanadas

Paso a paso

  1. Herví el matambre en un caldo condimentado hasta que esté tierno. Dejalo enfriar y cortalo en cubos pequeños.
  2. Rehogá las cebollas en grasa de pella hasta que estén transparentes.
  3. Incorporá la carne y condimentá con comino y pimentón. Agregá un poco del caldo reservado para lograr un relleno bien jugoso.
  4. Armá las empanadas colocando una porción generosa de relleno y un poco de huevo duro picado.
  5. Cerrá con 13 repulgues, asegurándote de sellar bien los bordes.
  6. Cocinalas en horno bien caliente o fritas en grasa hasta que queden doradas y crocantes.