Polo Carrera, el futbolista histórico de LDU (Futbolecuador)

Paúl Fernando Carrera Velasteguí, más conocido como Polo Carrera, nació en Quito el 11 de enero de 1945 y tiene 81 años. Casi nadie en la historia de Liga Deportiva Universitaria de Quito vio tanto fútbol desde tan cerca como él, y sin embargo lo vio, durante toda su carrera, con un solo ojo. Tenía ocho años y estudiaba en la escuela Vicente Rocafuerte de Quito cuando un dardo, lanzado en un juego escolar, le impactó en el ojo derecho. La lesión le dejó una ceguera permanente que ningún especialista logró revertir. Él mismo ha contado que en ese momento pensó que tal vez no volvería a jugar fútbol. No fue así: aprendió a vivir y a jugar con la visión reducida a su ojo izquierdo, y llegó a modificar su ubicación en la cancha para compensar la pérdida de campo visual por el lado derecho.

Durante buena parte de su carrera, ni siquiera sus entrenadores conocían la magnitud de esa limitación. Carrera ha relatado que fue en Uruguay, al tramitar su licencia de conducir, cuando los responsables se sorprendieron al comprobar que veía únicamente con un ojo. Con esa condición debutó como profesional en Liga en 1960: algunas fuentes, incluido el propio Carrera en entrevistas, sitúan ese debut a los 15 años, y se retiró en febrero de 1984, tras enfrentar al Grasshopper de Suiza. Entre un punto y otro pasaron 24 años, aunque no fueron 24 temporadas continuas: hubo salidas, regresos y pasos por media docena de clubes.

Esa itinerancia lo llevó a tres países. En Ecuador vistió las camisetas de Liga de Quito, Deportivo Quito, Barcelona, El Nacional, Universidad Católica y América de Quito. En 1966, con apenas 21 años, se convirtió en uno de los primeros ecuatorianos en jugar en Brasil, cuando el Fluminense de Río de Janeiro lo fichó para una etapa de unos nueve meses. Era, según sus propios recuerdos, prácticamente el único ecuatoriano en su entorno, y tuvo que adaptarse al idioma y a una cultura futbolística que le resultaba ajena. Con Fluminense disputó el Campeonato Guanabara y enfrentó al Santos de Pelé, a quien volvería a cruzarse años más tarde vistiendo otra camiseta. Su paso brasileño, sin embargo, no terminó en título: es una etapa central para entender el alcance internacional de su carrera, pero no un campeonato ganado allí.

Polo Carrera se convirtió en uno de los futbolistas más recordados de la LDU de Quito

El título fuera de Ecuador llegó en Uruguay. En 1968 Peñarol lo incorporó a un plantel que Carrera describiría después como extraordinario: Alberto Spencer en el ataque, Elías Figueroa en la defensa, Ladislao Mazurkiewicz bajo los tres palos. Ese equipo conquistó el Campeonato Uruguayo ese año, con un gol decisivo de Spencer de cabeza en la victoria sobre Nacional que definió el título. La relación entre los dos ecuatorianos trascendió la cancha: Carrera recordó a Spencer no solo como un gran futbolista, sino como una persona excepcional, y con el tiempo la amistad los llevó incluso a compartir negocios.

De vuelta en Ecuador, la lista de títulos siguió creciendo. Con El Nacional fue campeón del torneo correspondiente a 1973, definido en febrero de 1974. Luego regresó a Liga, justo cuando el club iniciaba una de las etapas más importantes de su historia: en 1975 se coronó campeón nacional con Carrera como una de sus figuras, y esa misma generación llevó a Liga a semifinales de la Copa Libertadores en 1975 y 1976, algo inédito para un equipo ecuatoriano en esa época.

Fue en esa competición donde Carrera dejó la marca que lo definiría por casi veinte años: 12 goles en la Copa Libertadores con la camiseta de Liga, un récord histórico del club que solo caería cuando Patricio Urrutia lo superó, ya en la generación que en 2008 conquistaría el título continental que a Carrera se le había escapado. Ese registro conviene no confundirlo con otro, igual de notable: los 92 goles que anotó con Liga en todas las competiciones a lo largo de sus distintos ciclos en el club, una cifra que lo mantiene como máximo artillero histórico de la institución y que Hernán Barcos, con 91, no logró alcanzar.

Con la selección ecuatoriana, Carrera jugó las eliminatorias rumbo al Mundial de Inglaterra 1966, sin clasificación para Ecuador, y las copas sudamericanas de 1967, 1975 y 1983. Las estadísticas disponibles le atribuyen 20 partidos internacionales y tres goles, aunque las bases modernas varían según los criterios que aplican para considerar un encuentro oficial.

Polo Carrera durante su paso por El Nacional

Su historia con los títulos no se cerró cuando colgó los botines. En 1990 asumió como entrenador de Liga, entonces al borde del descenso, y lo condujo al campeonato ecuatoriano, el primero del club en quince años. Carrera pasó así a ser campeón nacional con Liga tanto de jugador, en 1975, como de técnico, en 1990. Después dirigió a Espoli, El Nacional, Aucas, Deportivo Quito y a la selección, y en 1993 logró con Espoli el ascenso a la Serie A.

La historia, además, no terminó en el terreno deportivo. En diciembre de 2025 la Federación Ecuatoriana de Fútbol lo recibió en la Casa de la Selección para su rehabilitación tras una cirugía de rodilla, y en marzo de 2026 relató, en una entrevista concedida en su casa, que desde 2023 había enfrentado un cáncer de huesos en remisión, un infarto y complicaciones posteriores en las rodillas. A los 81 años, el hombre que aprendió a jugar sin visión en un ojo describió esa recuperación como una nueva batalla personal, distinta a las que libró en las canchas de Quito, Montevideo y Río de Janeiro, pero librada con la misma insistencia.