
El mercado del huevo en Honduras funciona con precios que cambian según el tamaño del producto, el punto de venta, el proveedor, los costos de producción y la disponibilidad de aves ponedoras.
Esa volatilidad volvió a quedar expuesta esta semana, cuando el Gobierno de Nasry Asfura y representantes del sector avícola acordaron reducir temporalmente el precio después de varias semanas de aumentos.
A partir del 4 de septiembre, el cartón de 30 huevos medianos se venderá a L95 (US$3.54) en Banasupro y a L104 (US$3.87) en el Mercado Zonal Belén.
El movimiento reciente permite entender la rapidez de los cambios.
En junio, en la Feria del Agricultor de Tegucigalpa, el cartón grande pasó de L85 a L95, mientras el mediano subió de L75 a L83. Los vendedores señalaron entonces mayores costos y menor disponibilidad de huevo grande.
A finales de agosto llegó otro salto.
El huevo grande pasó de L104 a L118 (US$4,40) y el mediano de L94 a L114 (US$4.25). En otros establecimientos se reportaron precios entre L120 y L130 (US$4.84) por cartón.
Ahora, menos de una semana después, aparece un precio negociado de L95 en Banasupro.

¿Qué hace subir el huevo?
Los productores han identificado varios factores.
Uno es el costo de mantener y renovar las gallinas ponedoras. Cuando las aves terminan su ciclo productivo deben ser sustituidas, pero representantes del sector han reportado dificultades para conseguir nuevas pollitas.
Parte de esas aves es importada desde Estados Unidos, por lo que su costo también queda expuesto al comportamiento del dólar frente al lempira.
A esto se suman combustible, transporte y otros gastos operativos.

Cuando aumenta el costo de llevar alimento hasta las granjas, mantener las aves y posteriormente trasladar los huevos hacia mercados y supermercados, parte de esa presión puede terminar incorporándose al precio que paga el consumidor.
¿Por qué no cuesta igual en todas partes?
Otro elemento es la cadena comercial. El precio que recibe un productor no es necesariamente el mismo que encuentra una familia en una pulpería.
Entre ambos pueden existir transporte, almacenamiento, intermediación y márgenes comerciales.
También importa el tamaño del huevo: pequeño, mediano y grande tienen precios diferentes y su disponibilidad cambia conforme avanza el ciclo de producción de las aves.
Por eso puede existir un precio de referencia en Banasupro y simultáneamente encontrarse otro valor en mercados privados.

El nuevo precio tampoco será permanente
El acuerdo alcanzado esta semana tiene carácter temporal.
Gobierno y productores establecieron revisiones de la estructura de costos cada 30 días, lo que significa que el precio podrá volver a subir o bajar dependiendo de las condiciones del sector.
Los productores participantes representan alrededor del 80% de la producción nacional, según Desarrollo Económico, mientras Banasupro dispondrá del producto en sus puntos de venta.
El Gobierno consiguió así una reducción inmediata.
Pero el mecanismo mensual reconoce una realidad más difícil de controlar: el precio del huevo no depende únicamente de una decisión gubernamental, sino de cuánto cuesta producirlo y cuánto producto logra llegar al mercado.




