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Por qué el canibalismo entre serpientes podría ser una ventaja para su supervivencia

Los investigadores identificaron 503 casos documentados de canibalismo en serpientes en 207 especies de distintos continentes, a partir de observaciones registradas en estado silvestre y en cautiverio. En un análisis publicado en la revista Biological Reviews , sostiene que ese comportamiento aparec

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Por qué el canibalismo entre serpientes podría ser una ventaja para su supervivencia
Los registros de canibalismo en serpientes reunieron observaciones en estado silvestre y en cautiverio para comparar patrones de conducta (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores identificaron 503 casos documentados de canibalismo en serpientes en 207 especies de distintos continentes, a partir de observaciones registradas en estado silvestre y en cautiverio.

En un análisis publicado en la revista Biological Reviews, sostiene que ese comportamiento apareció de manera independiente al menos 11 veces en distintas ramas del árbol evolutivo de estos reptiles.

Para los autores, esa reiteración sugiere que no se trata de un hecho aislado, sino de una respuesta que habría ofrecido ventajas adaptativas en diferentes contextos.

La bióloga Bruna Falcão, investigadora de la Universidad de São Paulo, afirmó en declaraciones recogidas por Live Science que “para nosotros, los humanos, el canibalismo no es algo común; es algo extraño y repugnante. Pero para las serpientes, es beneficioso; es bueno para su supervivencia ecológica”.

El estudio reunió registros de conducta caníbal

Un estudio identificó 503 casos documentados de canibalismo en serpientes en 207 especies de distintos continentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la síntesis citada por GEO, los registros incluyen tanto episodios en ambientes naturales como en cautiverio, lo que permitió a los científicos comparar situaciones y detectar patrones comunes.

Uno de los puntos centrales del estudio es que la distribución de estos casos no fue uniforme entre las familias de serpientes. Los Colubridae concentraron 29% de los hechos registrados, ese grupo incluye a las culebras y representa alrededor de 60% de todas las variedades que viven en la actualidad.

Detrás aparecieron los Viperidae (incluye víboras y serpientes de cascabel, entre otras), con cerca de 21% de las situaciones, y los Elapidae, con casi 19%. En este último grupo se encuentran algunas de las especies venenosas más conocidas, como las cobras y las mambas.

La falta de alimento y la oportunidad de caza

La revisión publicada en Biological Reviews sostiene que el canibalismo en serpientes surgió al menos 11 veces de forma independiente en su árbol evolutivo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Varios factores pueden intervenir en esta conducta. Uno de ellos es el ecológico: la escasez de presas podría empujar a ciertos ejemplares a alimentarse de individuos de su mismo grupo, sobre todo fuera de los períodos de reproducción.

Los investigadores también plantearon otras explicaciones posibles: el canibalismo podría actuar como un mecanismo de regulación poblacional o, en algunos casos, ser el resultado de una oportunidad alimentaria que el animal aprovecha cuando se presenta.

Además, el estudio observó que 47,7% de las especies caníbales tienen una dieta generalista. Esa flexibilidad alimentaria podría facilitar que, en momentos de falta de recursos, algunas incorporen congéneres como presa, aunque el propio vínculo entre ambos factores sigue en discusión entre los especialistas.

En el caso de las víboras, una parte importante de los episodios documentados procedió de ejemplares en cautiverio, lo que abre la posibilidad de que el estrés o la falta de recursos influyan en la aparición de esta conducta en esos contextos.

La estructura del cuerpo los condiciona

La escasez de presas aparece como una de las causas del canibalismo en serpientes, sobre todo fuera de los períodos de reproducción (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación añadió otro elemento para explicar por qué algunas especies presentan esta conducta y otras no: la morfología. Las serpientes capaces de abrir mucho la mandíbula tienen más posibilidades mecánicas de ingerir a otros ejemplares.

En cambio, el estudio no encontró observaciones de canibalismo en grupos que no pueden tragar presas de gran tamaño, este punto refuerza la idea de que la anatomía no es un detalle secundario, sino una condición concreta que puede habilitar o limitar ese comportamiento.

Para los especialistas, esta combinación entre ambiente, disponibilidad de alimento y características físicas ayuda a entender por qué el fenómeno aparece en algunos linajes y no en otros. También permite explicar por qué su presencia se repitió en distintas ramas evolutivas.

El biólogo Xavier Glaudas recordó, según Live Science, que “el canibalismo está muy extendido en todo el reino animal”. Aun así, la magnitud detectada sorprendió a los propios investigadores, ya que la ingesta de individuos de la misma especie en las serpientes solo ha sido registrada en relatos cortos y casos puntuales.

Un caso documentado por su grupo de investigación y publicado en Wiley Online Library reportó que machos de serpiente de Montpellier (Malpolon monspessulanus) consumieron hembras en Francia, conducta que se atribuye a la falta de alimento, sobre todo en periodos fuera de la temporada reproductiva cuando la comida escasea.

Hallazgos que sorprendieron

La revisión halló que 47,7% de las especies con canibalismo en serpientes tienen una dieta generalista, aunque ese vínculo sigue en discusión (Imagen Ilustrativa Infobae)

Falcão sostuvo que el volumen de situaciones encontradas superó lo que esperaban al comienzo de la revisión: “Ninguno de nosotros esperaba que las serpientes pudieran ser tan caníbales”, indicó la investigadora, y agregó que “cuanto más buscábamos, más casos encontrábamos”.

El informe señala que existe la posibilidad de que la cifra de episodios que se ha reunido y documentado hasta el momento no sea suficiente y puede resultar menor en comparación con la cantidad real de casos que efectivamente acontecen.

Los autores explicaron que muchos testimonios siguen siendo de difícil acceso porque permanecen en libros antiguos o en archivos científicos poco consultados. Por eso, consideran posible que el canibalismo entre estos reptiles sea más frecuente de lo que hoy reflejan los registros.

La conclusión del trabajo se apoya en una característica general de estos reptiles: su capacidad para adaptarse a ambientes muy distintos. Presentes en todos los continentes salvo la Antártida, las serpientes muestran una plasticidad ecológica amplia.

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