
El dólar estadounidense cerró la jornada del 1 de septiembre de 2026 en Colombia en un promedio de $3.184,11, lo que representó una caída de $29,86 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubicó en $3.213,97. Según informó la plataforma Set-FX, durante el día se negociaron más de USD1.817 millones en 2.659 transacciones. Se tuvo un precio de apertura de $3.220,00, un mínimo de $3.150,25 y un máximo de $3.225,00.
En la última semana, el dólar estadounidense registró un avance del 2,13%, aunque en términos interanuales experimenta una significativa bajada del -17,69%. El tipo de cambio del dólar estadounidense con respecto al peso colombiano ha mostrado una tendencia negativa en el último día y reflejó una disminución en el valor de la moneda local.
Por su parte, la volatilidad actual del par se sitúa en 14,25%, superando la volatilidad de referencia del 13,56%, lo que indica un periodo de inestabilidad en el mercado cambiario.
Guerra entre Estados Unidos e Irán
Dicho movimiento se dio luego de que, en el frente internacional, el DXY, que mide el dólar a nivel mundial, subió 0,26% en medio de la reactivación de las hostilidades directas entre Estados Unidos e Irán y las nuevas amenazas del presidente Donald Trump hacia ese país.

Precio del petróleo
A nivel local, el peso colombiano encontró respaldo en el aumento del precio del crudo. En este entorno de mayor aversión al riesgo, el precio del petróleo Brent, de referencia para Colombia, subió 5,15%, hasta USD95,15 por barril.
Asimismo, la culminación de los vencimientos de contratos forward, que estuvieron generando presiones sobre la liquidez en dólares durante la última semana de agosto, pudo haber contribuido al resultado.
Perspectiva y escenarios para la semana
Sobre lo que pasa con el dólar en Colombia, el chief business officer de la fintech latinoamericana Global66, Rodrigo Lama, hizo un análisis sobre lo que podría suceder durante la semana que termina el 4 de septiembre.
Dijo que es una semana donde dos variables concentran el poder de movimiento de los mercados. Por un lado, los datos de inflación en EE. UU., con el IPP del jueves y el IPC del viernes, que definirán si el sesgo hawkish que instaló el presidente de la FED, Kevin Warsh, tiene respaldo en los datos de precios antes del Fomc del 16 de septiembre. Por otro, el conflicto en Medio Oriente que vuelve a tomar protagonismo ante el fuego cruzado del fin de semana.
“Si bien el dólar abre levemente a la baja en la sesión de hoy, una mayor escalada que impulse al petróleo al alza y eleve el VIX actuaría como amplificador de presión sobre las monedas emergentes, independientemente de lo que digan los datos macro”, afirmó.

Según él, un escenario favorable para monedas emergentes, como el peso colombiano, sería que los datos inflacionarios en EE. UU. cedieran, tanto el Índice de Precios al Productor (IPP) del jueves 3 de septiembre como el Índice de Precios al Consumidor IPC del viernes 4 de septiembre resultaran por debajo de lo esperado y reduzcan las probabilidades de alza de la FED en septiembre y que el conflicto en Medio Oriente se moderara y el petróleo cediera terreno.
Con esto, “el dólar retrocede y podría retomar la apreciación hacia $3.120 o $3,160”, indicó.
Mientras que un escenario adverso para monedas emergentes, como el peso colombiano, sería que los datos inflacionarios en EE. UU. sorprendieran al alza, tanto el IPP como el IPC resultaran por encima de lo esperado y consolidaran el alza de septiembre como escenario base. Además, que el conflicto en Medio Oriente escalara al mismo tiempo con el petróleo y superara los USD90. Con esto, “el dólar se fortalece con fuerza y el peso colombiano podría profundizar su corrección hacia $3.250 o $3.300“, indicó el experto de la fintech Global66.
Caída del dólar podría revertirse en el mediano plazo
Por su parte, el director de Investigaciones Económicas de Visión Davivienda, Germán Cristancho, y el analista de Monedas de la entidad, Santiago Martínez Romero, advirtieron que la caída del dólar puede revertirse en el mediano plazo. La tasa de cambio se acercó a $3.000 y el peso colombiano acumuló una apreciación del 28% en el último año, con lo que se ubicó como la moneda emergente de mejor desempeño. Los analistas estimaron que el dólar cerrará 2026 en $3.290, aunque ven posible una cotización más cercana a $3.500 o $3.700 ante el aumento de los desequilibrios comerciales.

Según el análisis, el fortalecimiento del peso reduce las presiones inflacionarias, abarata el pago de la deuda externa y eleva la capacidad de compra fuera del país, pero no responde a mejoras en productividad, exportaciones o situación fiscal. “La revaluación genera desequilibrios en la balanza comercial del país que afectarán el desempeño económico a mediano y largo plazo”, señalaron. Dentro de los factores que explican la tendencia figuran:
- Debilidad global del dólar.
- Presiones fiscales en Estados Unidos.
- Menores expectativas de ajustes restrictivos de la Reserva Federal (FED).
- Diferencial de tasas en Colombia.
- Menor incertidumbre política.
Repunte de los precios del petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz y la escalada entre Irán y Estados Unidos.
También anotaron que el sismo del 10 de agosto de 2026 podría elevar las remesas hacia las zonas afectadas, ya que cerca del 51% de esos recursos se dirige a los departamentos (Valle del Cauca, Caldas, Risaralda y Chocó) alcanzados por la emergencia. A esto se suma la expectativa de mayores ingresos de divisas por inversión extranjera directa, inversión de portafolio y financiamiento externo en dólares de la Nación.

Pese a esos flujos, los analistas alertaron que “una tasa sobreapreciada comienza a generar desequilibrios en la economía colombiana”, en especial por el incremento de las importaciones, que crecieron 12% en el último año y más de 18% en promedio entre abril y junio:
- Bienes de consumo: lideraron ese avance, con volúmenes importados que aumentaron a ritmos cercanos al 30% anual. Las compras externas de vehículos de carretera pasaron de un promedio de USD340 millones mensuales entre 2024 y mediados de 2025 a cerca de USD620 millones mensuales en lo corrido de 2026. También subieron las importaciones de muebles, equipos para el hogar y aparatos electrónicos, favorecidas en parte por la demanda asociada al Mundial de Fútbol.
- Bienes de capital: las compras de maquinaria industrial llegaron a USD2.221 millones hasta junio, un alza del 16% frente al mismo período del año anterior, mientras que las de equipos de transporte avanzaron 27%. El informe sostuvo que, con un dólar que antes superaba los $4.000, era más rentable contratar trabajadores que importar tecnología; ahora, la menor cotización de la divisa y los mayores costos laborales pueden impulsar la automatización y presionar el desempleo.
- Déficit comercial: el auge importador acumulado de 12 meses lo llevó a USD17.313 millones, el mayor registro histórico, mientras las exportaciones crecieron solo 7,3% anual. Los expertos cuestionaron la continuidad del impulso petrolero ante previsiones de menores precios del crudo al cierre de 2026 y durante 2027, y señalaron dificultades para el café por la menor producción, las bajas cotizaciones y la ampliación de la brecha entre el precio externo e interno.
- Servicios: la pérdida del 30% en la capacidad adquisitiva del dólar encarece a Colombia para los visitantes internacionales: el flujo de extranjeros cayó 15% anual en junio, luego de dos meses con descensos cercanos al 5%.
“Mantenemos nuestra expectativa de depreciación a mediano plazo”, afirmaron Germán Cristancho y Santiago Martínez Romero al destacar que las salidas netas de inversión colombiana al exterior alcanzaron un récord mensual de USD1.025 millones en julio de 2026.