
La selección española masculina de hockey sobre hierba buscará este domingo (16.30 horas/Teledeporte) coronarse por primera vez en su historia campeona del mundo para lo que deberá arrebatar su trono a una de sus rivales clásicas, Alemania, el último obstáculo para un equipo que viene con la moral por las nubes.
España nunca ha ganado el oro mundial en este deporte y en el Belfius Hockey Arena de la ciudad belga de Wavre podría conseguir seguramente el mayor éxito de su historia, aunque enfrente deberá batir a un combinado alemán, actual campeón del mundo y capaz de elevar su nivel competitivo cuando hay un metal en juego y que llegará con la lección aprendida tras la derrota encajada en la segunda fase ante los de Max Caldas.
De momento, el equipo que dirige el argentino, cuya experiencia y conocimiento se está implantando cada vez más en los 'RedSticks', llega con el ánimo al alza después de un Mundial donde ha demostrado su capacidad para competir con las grandes selecciones de este deporte. Cayó con Australia por la mínima en la primera fase, pero en la segunda batió a Alemania (2-1), empató (1-1) con Bélgica, coanfitriona y número uno del mundo y, sobre todo, apeó en las semifinales en una sensacional segunda parte a la poderosa Países Bajos (3-4), la otra coanfitriona y actual campeona olímpica.



