El concurso preventivo de Algodonera Avellaneda ingresó en una etapa crítica para su futuro productivo y laboral.

El juez Fabián Lorenzini firmó el edicto judicial que dispone la apertura formal del registro de oferentes para la compra del paquete accionario de la firma radicada en el Parque Industrial de Reconquista, Santa Fe, al tiempo que la sindicatura aconsejó el monto del depósito de garantía que deberán integrar los grupos interesados para certificar la solvencia de sus propuestas.

Sin embargo, el horizonte para el salvataje mediante el mecanismo de cramdown presenta complejidades estructurales de magnitud.

El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald “Coco” Báscolo, analizó la coyuntura del expediente y proyectó un panorama sumamente exigente para que un eventual tercero logre las mayorías acreedoras requeridas por la ley.

Considera que el principal escollo radica en la decisión del magistrado de no excluir al Banco de la Nación Argentina del concurso. “Veo muy difícil en este proceso de cramdown que se puedan lograr las mayorías”, advirtió Báscolo.

El funcionario explicó que los fondos demandados por la entidad crediticia sobre la hilandería corresponden a pasivos originalmente otorgados a la casa matriz, Vicentin, los cuales no fueron canalizados directamente hacia la estructura industrial textil.

Cualquier propuesta de reestructuración implicaría un diferimiento o quita sustancial, pero la condición de funcionarios públicos de los directivos del banco oficial les impide aceptar quitas severas sin enfrentar contingencias judiciales posteriores.

Roald Báscolo, ministro de Trabajo de Santa Fe. (Foto: X GastonBais).
Roald Báscolo, ministro de Trabajo de Santa Fe. (Foto: X GastonBais).

Frente a la eventualidad de que el procedimiento de salvataje no alcance el consenso de los acreedores, la cartera laboral santafesina contempla como escenario inmediato una declaración de quiebra administrada con continuidad de la explotación.

Como antecedente de esta vía procesal, el ministro citó la situación de la láctea SanCor, donde la figura de la continuidad operativa permitió mantener las instalaciones abiertas a la espera de un proceso licitatorio de sus activos.

Fabián Lorenzini, juez Civil y Comercial de Reconquista. (Foto: Captura de video).
Fabián Lorenzini, juez Civil y Comercial de Reconquista. (Foto: Captura de video).

La opción de la quiebra con continuidad

En la actualidad, Algodonera Avellaneda mantiene a unos 200 operarios en actividad bajo la modalidad de trabajo a fason.

En sus declaraciones a Radio Hoy de Reconquista, Báscolo catalogó esta cifra como “un buen número” dentro del complejo contexto que atraviesa la industria manufacturera a nivel nacional, donde plantas de otras provincias han bajado definitivamente sus persianas.

Tras haber sufrido un período de parálisis absoluta, la reactivación operada a través del esquema a fason permitió sostener un volumen de procesamiento que se ubica en el orden de los 300.000 kilos mensuales de hilado.

Si bien el guarismo dista del promedio histórico de la planta —que en fases de plena capacidad alcanzaba registros de entre 700.000 y 800.000 kilos mensuales—, refleja la resiliencia del establecimiento.

Báscolo subrayó que el sector atraviesa “el peor contexto en décadas” debido a la retracción de la demanda y la presión de los costos operativos.

No obstante, ratificó que la prioridad absoluta del gobierno provincial es resguardar las fuentes de trabajo y la operatividad del complejo norteño: “Hay que seguir transitando este proceso con la empresa en marcha. Eso es lo prioritario: que la fábrica, con lo que esté trabajando, mucho o poco, siga funcionando mientras se define la situación judicial”.