
La producción nacional de papa y cebolla enfrenta un nuevo desafío: colocar la cosecha en el mercado hondureño en condiciones que permitan a los agricultores recuperar su inversión y mantener activa una actividad de la que dependen miles de familias.
Productores de ambos cultivos, llevaron sus preocupaciones ante autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, al señalar al contrabando como uno de los principales factores que afectan la comercialización de sus productos.
Los agricultores sostienen que la entrada ilegal de papa y cebolla desde otros países presiona los precios y reduce las oportunidades para la producción nacional, especialmente durante los períodos en que Honduras cuenta con cosecha disponible para abastecer el mercado.
Durante el encuentro con funcionarios de la SAG, los productores plantearon la necesidad de contar con mecanismos que permitan ordenar el mercado y establecer condiciones más equitativas para quienes producen dentro del país.
Reclamo de los productores
Héctor Hernández, productor de papa, destacó la importancia de que el reglamento avance y se convierta en una herramienta para mejorar la comercialización y reducir el impacto del ingreso ilegal de productos.
“El reglamento es importante porque nos generará protección en el proceso de comercialización y ayudará a evitar el contrabando de productos desde otros países”, manifestó.
Para los agricultores, el problema no termina en el campo. Después de invertir en semillas, fertilizantes, mano de obra, riego y otros insumos, deben enfrentarse a un mercado en el que la presencia de producto extranjero que ingresa de manera ilegal puede dificultar la colocación de la cosecha nacional.
La preocupación se concentra especialmente en los períodos en los que existe suficiente producción hondureña para abastecer la demanda interna.
Ante esta situación, las autoridades agrícolas trabajan en una propuesta de reglamento para papa y cebolla.
La intención es establecer reglas que permitan ordenar los procesos relacionados con la producción y comercialización, además de generar mejores condiciones para las cadenas productivas.
El reglamento que prepara la SAG
El planteamiento busca involucrar los diferentes eslabones de la actividad agrícola y avanzar hacia un mercado con reglas más claras, particularmente en un contexto en el que los productores demandan medidas frente al contrabando.
La regulación también podría convertirse en una herramienta para fortalecer la producción nacional y mejorar las condiciones en las que los agricultores llevan sus cosechas hasta los mercados.
El viceministro de Agricultura, Ricardo Peña, informó que se contempla brindar apoyo con fertilizantes para impulsar la producción durante la presente temporada.

La medida busca contribuir a que los agricultores puedan mantener sus cultivos y aprovechar las condiciones actuales para incrementar la disponibilidad de productos nacionales.
Para los productores, producir más no es suficiente si posteriormente no existen condiciones adecuadas para comercializar la cosecha a precios que permitan cubrir los costos y generar ingresos.
Mercado nacional
De acuerdo con las estimaciones expuestas, Honduras consume entre 78 y 84 contenedores de cebolla cada mes. Si se toma como referencia una carga promedio de 27.000 kilogramos por contenedor, el consumo mensual se sitúa alrededor de 2,2 millones de kilogramos.
Para los productores, una mayor participación de la cosecha hondureña en este mercado permitiría generar más ingresos en las zonas productoras y fortalecer las cadenas que dependen de estos cultivos.
La cebolla, además de formar parte de la dieta habitual de los hogares hondureños, representa una actividad económica para las comunidades donde se concentra su producción. El panorama de la papa muestra la capacidad productiva del país.
Honduras genera aproximadamente 1,3 millones de quintales de papa al año, una producción que permite abastecer una parte del mercado nacional y generar excedentes destinados a países vecinos.
Parte de esta cosecha se comercializa en El Salvador y Nicaragua, lo que convierte a la actividad papera en una fuente de ingresos que trasciende el mercado interno.
La producción se concentra principalmente en zonas agrícolas de Intibucá, Ocotepeque, Francisco Morazán y las partes altas de La Paz, donde las condiciones climáticas y geográficas favorecen el cultivo.
El impacto del contrabando
El ingreso ilegal de productos agrícolas es señalado por los productores como uno de los principales obstáculos para competir en igualdad de condiciones.
Los agricultores argumentan que cuando papa o cebolla ingresan al país sin cumplir con los controles y procedimientos correspondientes, pueden llegar al mercado con una ventaja frente al producto cultivado localmente.

La consecuencia puede reflejarse en una reducción de precios y en mayores dificultades para vender la cosecha hondureña.
El problema adquiere mayor dimensión cuando los productores ya han realizado las inversiones necesarias para cultivar y cosechar, pero encuentran compradores que optan por productos que compiten en el mercado bajo condiciones diferentes.
Por ello, el reglamento que prepara la SAG es visto por los productores como una oportunidad para establecer un marco que permita ordenar la actividad y reforzar los mecanismos de control.
Los agricultores consideran que combatir el contrabando debe ir acompañado de estrategias para aumentar la demanda de productos cultivados en Honduras.




