Los inversores que operan en el CME Group (“Chicago”) incrementaron esta semana de manera sustancial las “apuestas” alcistas en maíz a niveles “estratosféricos”.
El martes pasado la posición neta especulativa en contratos futuros y opciones de maíz en el CME Group (“Chicago”) subió un 60% en términos intersemanales, según datos publicados este viernes por la Commodity Futures Trading Commission

Las posiciones netas surgen de la diferencia entre las posiciones compradas (“long”, que fijan un precio techo y por ende apuestan a un mercado alcista) y las posiciones vendidas (“short”, que fijan un precio piso y por lo tanto apuestan a un mercado bajista). Tales registros se difunden con algunos días de retraso para evitar que la información impacte en las cotizaciones de granos.
En el caso de la soja, las posiciones netas muestran también optimismo alcista por parte de los inversores especulativos, aunque con mucho menor ímpetu que en el maíz, donde la tendencia es inconfundible y mayoritariamente optimista.
Además de las fallas productivas confirmadas e hipotéticas en diferentes zonas clave del mundo, el gran movilizador de los precios y expectativas sigue siendo el pánico generado por el “apagón logístico” del Mar Negro, principal fuente de originación de trigo a escala global y un importante proveedor del maíz y cebada.
El trigo tiene un factor alcista potencial en las “gateras” que puede seguir impulsando los precios hacia la estratósfera
En ese marco, la demanda mundial está buscando proveedores alternativos de recursos forrajeros ante el bloqueo virtual de embarques rusos y ucranianos de maíz, trigo y cebada.
La cosecha sudamericana experimenta retrasos importantes, mientras que la estadounidense será bastante menor a la proyectada inicialmente, mientras que existen dudas sobre la evolución del cultivo en China e India.
Más allá del factor logístico, el temor también reside en el hecho de que el desastre comercial está provocando un desfinanciamiento crítico de los productores rusos y ucranianos, lo que podría tener derivaciones catastróficas para la campaña agrícolas del año que viene.