El presidente ruso, Vladimir Putin, expresó su descontento con las nuevas sanciones de Alemania contra Moscú tras acusarlo formalmente de enviar un dron cargado de explosivos contra el aeropuerto de Leipzig el 4 de agosto. Berlín ordenó el cierre del consulado, anunció que propondrá la inclusión de más ciudadanos rusos en las listas de sanciones de la Unión Europea, reforzará los controles de entrada al país e incrementará la presión sobre la flota fantasma. Líderes del bloque europeo han expresado su solidaridad con Alemania.