El regreso de Boca Juniors a La Bombonera dejó mucho más que una victoria agónica frente a Lanús. El triunfo por 1-0, conseguido en la última jugada, expuso una fuerte controversia arbitral que copó la agenda posterior al partido: la decisión de no expulsar a Leonel Flores tras una fuerte entrada a Sasha Marcich. El Mundo Granate no ocultó su malestar por lo sucedido dentro del campo de juego y apuntaron con dureza contra el árbitro Pablo Dóvalo y Germán Delfino, encargado del VAR.
La jugada central ocurrió a los 13 minutos del primer tiempo. Leonel Flores, delantero de Boca, fue amonestado por una acción sobre Sasha Marcich, defensor de Lanús. El árbitro principal, Pablo Dóvalo, optó por mostrar solamente la tarjeta amarilla, mientras los futbolistas y el cuerpo técnico visitante reclamaron la tarjeta roja. El VAR, encabezado por Germán Delfino, tampoco intervino para modificar la decisión, lo que profundizó la molestia del equipo visitante.
El capitán de Lanús, Carlos Izquierdoz, fue de los primeros en manifestar su malestar: “Me llevo bien con Dóvalo, pero me dijo ‘yo tengo personalidad para dirigir’, con otra palabra, no dijo personalidad. Y después viendo la jugada... yo creo que le faltó personalidad para echar a un jugador de Boca a los diez minutos”, expresó. El defensor agregó: “Por ahí él no la ve, pero el VAR tiene que llamarlo. Fue una jugada clarísima de expulsión. No sabría qué hubiese cobrado si la del planchazo la hubiésemos metido nosotros”.
La reacción del entrenador de Lanús, Mauricio Pellegrino, también apuntó a la falta de revisión y transparencia en la aplicación del reglamento. Según sus palabras, “La jugada es muy clara, es una jugada con la pierna a la altura del gemelo, casi rodilla. Ahora con el línea al lado, el VAR, cámaras, ni siquiera consultarla. La verdad que para mí es triste. Porque no puedo decir otra cosa. Para mí, como profesional de esto, donde uno tiene reglas para todo, para mí es triste, pero bueno, mucho más no puedo decir porque te queda ese sentimiento, ¿no?. Los jugadores nos preguntan y nos preguntan por qué y bueno, es una jugada clarísima que bueno, nada. No tengo mucho más para decir”.
La jornada resultó especialmente frustrante para los futbolistas de Lanús. Felipe Peña Biafore resaltó la superioridad de su equipo y puso el foco en la rapidez del arbitraje para tomar decisiones en La Bombonera. “Jugamos mejor que ellos. Tuvimos situaciones más claras. Se vio a Lanús que lo fue a buscar siempre. Te duele, porque sin nada te ganan. Venimos acá, a esta cancha que es difícil, lo hicimos bien, creo yo. Yo tuve dos situaciones. Tuvimos sobre el final, Allan (Wlk) tuvo otra. Te estoy nombrando así rápido cuatro claras, clarísimas. Dylan otra a travesaño. ¿Cómo no te va a doler? Nos dejamos el alma y la verdad que uno se pone así porque te da bronca, porque acá es muy rápido la decisión. En otras canchas tardan un montonazo. A nosotros con Independiente una mano ni siquiera la van a ver. El árbitro dijo full de otro, después dice full de otro. Por eso, no es de malo que duda, sino porque qué se yo, ¿viste? Tampoco hay que ser necio, se cansa de algunas cosas. Duele, duele porque creo que hicimos un gran partido”, declaró el mediocampista.
El enojo del plantel tuvo repercusión en la dirigencia. El presidente de Lanús, Nicolás Russo, optó por separar la actuación del árbitro principal del accionar del VAR, y dirigió sus críticas a Germán Delfino. “No, el arbitraje fue bueno. Está esa expulsión, está el error, que el árbitro está lejos y es jugada de VAR. Pero bueno, ya está, no lo llamó y listo”, explicó el dirigente, quien luego profundizó: “Para mí el árbitro estaba lejos. Para eso está el VAR, ¿sí? Casualmente, cada... Yo Delfino, la verdad, preferiría que no nos dirija más. Te digo la justa”.
El reclamo de Lanús se suma a la lista de polémicas recientes en el fútbol argentino referidas al uso del VAR y la aplicación de las reglas disciplinarias. El club del sur bonaerense quedó disconforme tanto con la sanción como con la dinámica de revisión en una instancia clave del partido. El plantel y el cuerpo técnico, junto con su dirigencia, reiteraron la necesidad de mayor transparencia y uniformidad en los criterios arbitrales, sobre todo en contextos de alta definición como el Torneo Clausura.
La victoria de Boca Juniors dejó al conjunto local en zona de playoffs y el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena se enfoca ahora en los próximos compromisos ante Vélez Sarsfield, por Copa Argentina, y Gimnasia de Mendoza, por el Torneo Clausura. Luego, apuntará al choque por los cuartos de final de la Copa Sudamericana ante San Pablo.
Lanús, por su parte, sigue sin levantar cabeza tras quedar fuera de la Copa Argentina y la Copa Sudamericana. Ganó uno de sus último siete juegos y sigue fuera de la zona de playoffs del torneo local y de los puestos de clasificación a competencias internacionales a través de la Tabla Anual.