
La digitalización de los documentos de tráfico ha permitido que los conductores puedan llevar en el teléfono móvil el permiso de conducción, la documentación del vehículo y los datos de la inspección técnica.
La aplicación miDGT ofrece desde 2020 una alternativa al formato físico, aunque su uso durante un control depende de que el dispositivo permita abrirla y mostrar la información requerida.
El permiso digital tiene la misma validez dentro de España que el documento físico, pero el conductor debe poder exhibirlo cuando un agente lo solicite. Por ese motivo, una avería del teléfono, la falta de batería o un fallo de la aplicación pueden derivar en una sanción administrativa, aun cuando el carné se encuentre vigente.
Cuando falla la aplicación
El permiso de conducción digital de miDGT puede dejar a un conductor sancionado si no logra mostrarlo durante un control de tráfico, aunque esté vigente, porque su validez jurídica depende de que el móvil y la aplicación permitan exhibirlo ante el agente.
El artículo 3.2 del Reglamento General de Conductores, aprobado mediante el Real Decreto 818/2009, obliga a llevar consigo el permiso o licencia y a mostrarlo cuando lo solicite un agente. La norma no contempla excepciones por falta de cobertura, batería o datos móviles.
La aplicación permite desde 2020 llevar en el móvil el permiso de conducción, el permiso de circulación y la información de la ITV con la misma validez que los documentos físicos. La Dirección General de Tráfico (DGT) reiteró ese criterio en octubre de 2025, al responder a una usuaria sobre la vigencia de una autorización provisional sin la tarjeta física.

La aplicación genera además un código QR que permite a los agentes comprobar la autenticidad de la información y posibles limitaciones sobre el permiso. Ese código se actualiza de forma periódica, por lo que una captura de pantalla no sirve como sustituto permanente de la aplicación.
El Reglamento obliga a “estar en posesión y llevar consigo su permiso o licencia de conducción”, con independencia del soporte utilizado. Si el teléfono se apaga, la aplicación se bloquea o no puede cargar por ausencia de cobertura, el conductor no puede acreditar en ese momento que lleva el documento exigido.
Los agentes pueden consultar los sistemas informáticos de la DGT para comprobar la identidad del conductor y la vigencia de su permiso, una verificación habitual en carretera y en los controles de la Guardia Civil. Para ello, el afectado debe poder identificarse, por ejemplo, con el Documento Nacional de Identidad (DNI).
Las sanciones según cada caso
Llevar el DNI, o conservar también el permiso físico, evita que un problema técnico complique esa comprobación. El documento de identidad no sustituye al carné digital, pero permite al agente verificar en la base de datos si la persona cuenta con una autorización válida para conducir.
Cuando esa consulta confirma que el permiso está en vigor, no exhibirlo suele quedar en una infracción leve con una sanción de alrededor de 10 euros. La aplicación que no funciona no anula el permiso, pero impide demostrarlo de forma inmediata.
Si el conductor no puede acreditar la titularidad del carné o existen sospechas fundadas sobre la autenticidad del documento, la infracción continúa siendo leve, aunque la multa puede ascender a 100 euros.
La situación cambia cuando el problema no es técnico, sino la vigencia del permiso. Circular con el carné caducado constituye una infracción muy grave, castigada con 500 euros e inmovilización del vehículo.
Conducir sin haber obtenido nunca el permiso o después de haber perdido la totalidad de los puntos deja de ser una infracción administrativa. El artículo 384 del Código Penal lo tipifica como delito contra la seguridad vial y contempla penas de multa o prisión de hasta seis meses.




