Los picarones son uno de los dulces tradicionales de Perú y, a simple vista, pueden recordar a una rosquilla o un buñuelo. Sin embargo, su masa es bastante diferente: combina harina con zapallo y batata, dos ingredientes que aportan textura, humedad y su característico tono anaranjado.

Su origen está relacionado con la fusión entre la tradición andina y la repostería española durante la época colonial. Con el paso del tiempo se convirtieron en un clásico de la cocina criolla peruana, habitualmente servido recién frito y cubierto con miel de chancaca.

Una de las claves está en incorporar zapallo y batata cocidos y hechos puré a la masa. A estos ingredientes se les agrega harina, levadura, azúcar y anís antes de dejar fermentar la preparación.

El resultado debe ser una masa aireada que, al entrar en contacto con el aceite caliente, consiga una superficie dorada y crocante mientras conserva un interior tierno y esponjoso.

¿Qué necesitás?

  • 250 g de zapallo
  • 250 g de batata
  • 300 g de harina de trigo
  • 5 g de levadura seca
  • 1 cucharada de azúcar rubia
  • 32 g de azúcar
  • 20 g de anís en grano
  • 1 rama de canela
  • 4 clavos de olor
  • Cáscara de 1 naranja
  • Miel
  • Aceite para freír

El paso a paso

  1. Calentar la miel durante unos 5 minutos junto con la canela, los clavos de olor y la cáscara de naranja. Retirar las especias y reservar.
  2. Pelar y cortar el zapallo y la batata. Cocinarlos en abundante agua hirviendo durante aproximadamente 15 minutos, escurrirlos y preparar un puré bien liso.
  3. Disolver el azúcar rubia en medio vaso de agua, incorporar la levadura, mezclar y dejar reposar durante 2 minutos.
  4. Colocar el puré en un bowl, sumar el azúcar y el anís y mezclar. Incorporar luego la preparación con levadura.
  5. Agregar la harina y amasar durante unos 10 minutos. Cubrir el recipiente y dejar reposar la masa a temperatura ambiente durante aproximadamente 2 horas.
  6. Calentar abundante aceite y formar los picarones con su característico agujero central directamente sobre la sartén. Freírlos hasta que estén dorados de ambos lados.
  7. Retirarlos, colocarlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y servirlos todavía calientes cubiertos con la miel aromatizada.
Imagen ilustrativa de cómo debería verse tu preparación en cada paso. (Foto generada con IA)
Imagen ilustrativa de cómo debería verse tu preparación en cada paso. (Foto generada con IA)

Una de las razones detrás de la popularidad de esta preparación, está en el contraste: una capa exterior crocante, un centro suave y aireado y la dulzura de la miel que termina impregnando cada pieza.

Aunque pueden prepararse con anticipación, lo ideal es consumir los picarones poco después de freírlos para aprovechar mejor su textura. La receta original propone acompañarlos simplemente con fruta fresca, aunque también pueden servirse solos como postre o merienda.