MasterChef Celebrity sigue sumando figuras a su larga lista de participantes. Ahora, un músico de trayectoria consolidada se prepara para dar un paso inédito en su carrera: dejar los escenarios por unas horas y calzarse el delantal. Telefe confirmó en las últimas horas la incorporación de una figura de renombre internacional a la nueva temporada del reality, quien, a juzgar de sus propias palabras, no tiene mucha experiencia en las hornallas.
Se trata de Alejandro Lerner, quien ya dio el ok para el ciclo de cocina de Telefe conducido por Wanda Nara, que en esta temporada cuenta con un jurado renovado integrado por Damián Betular, Germán Martitegui y Maru Botana, en reemplazo de Donato de Santis. El músico se suma así a los veinte nombres ya anunciados por el canal para la competencia gastronómica.
La confirmación llegó en el programa A la Barbarossa (Telefe), donde Pía Shaw fue la encargada de anticipar la noticia con suspenso antes de revelar el nombre. “Estamos en condiciones de confirmar que la estrella, porque no es una estrella, es una estrella internacional. Alejandro fue el encargado de confirmar su participación en el reality y contó cómo se prepara para esta nueva experiencia y desafío.
Lerner admitió desde el inicio que llega al certamen sin ningún bagaje culinario. “Estoy increíble porque lo único que yo sabía hacer hasta ahora era café en cápsula. Era lo único que supe hacer. Y té en saquitos”, declaró el cantante, que reconoció haber dado sus primeros pasos en la cocina recién después de aceptar la propuesta. “Por primera vez corté una cebolla. Y porque hay que animarse, en la vida hay que animarse. Y eso es lo que determina cómo te va a ir, tu capacidad de jugar y de jugarte también”, sostuvo.
El músico también contó que, durante la semana previa a la confirmación, hizo sus primeras incursiones ante la mesada. “Ayer le hice unos tallarines a mi hijo. Cortados a mano”, relató. Con humor, agregó: “Y bueno, lo llevamos al hospital después, pero ahora ya se está recuperando”.
Consultado sobre si la decisión de participar le había generado dudas, Lerner reconoció un temor inicial. “Primero me dio un poco de vértigo porque me tuve que enfrentar a mi ignorancia, pero después me propuse aprender’”, señaló. Barbarossa le advirtió sobre la exigencia del formato: “Vas a tener que estudiar un montón, Ale. No es tan fácil la cocina”, a lo que el cantante respondió: “Es un arte, es un arte”.

Con experiencia en el certamen, la panelista Analía Franchín describió una de las particularidades del certamen, donde los desafíos pueden apartarse de cualquier preparación previa. “Lo que sucede también en MasterChef es que capaz vos estudiás mucho una cosa y te toca absolutamente otra. Estudiás para hacer una torta Rogel y te toca cocinar un jabalí”, explicó. Lerner respondió con ironía: “Yo tengo menos jabalí en mi vida. No tengo ni un jabalí en mi vida. Pero está buenísimo aprender. Está buenísimo sentir que salís de cero y de a poquito un día podés invitar a tu familia o amigos a comer una tortilla de papa que hiciste vos”.
Sobre los temores concretos que le genera la competencia, el músico fue específico al hablar con Mariana Brey: “Primero, no me quiero cortar un dedo, porque si yo me corto un dedo, dejo sin trabajo a un montón de gente”, bromeó, en alusión a su carrera musical. Luego aclaró: “No tengo miedo a equivocarme, no tengo miedo a aprender y a asumir que de esto no sé absolutamente nada. Pero tengo ganas, y estoy acá con mis compañeros de MasterChef de esta temporada, que hay muy buena onda”.
En su hogar, la cocina está a cargo de Lorena —su pareja— y de Rosi, a quien definió como “una abuela que tienen mis hijos también a la tarde”, y quien fue la encargada de acompañarlo en sus primeras preparaciones de las últimas semanas. Para prepararse, el cantante recurrió a los registros audiovisuales disponibles del programa. “Estoy viendo el MasterChef anterior. Estoy insoportable. Llego a mi casa y me pongo YouTube. Ayer estuve estudiando cómo se hace una salsa de champiñones, cómo se hace un montón de cosas. Porque yo siempre era el que pagaba la cuenta, pero nunca cociné, ¿entendés?”, insistió.




