
La cineasta argentina María Aparicio ganó este viernes el premio a mejor dirección de las Jornadas de los Autores, el galardón más importantes de este certamen paralelo del Festival de Venecia, por su película A veces me entra tristeza, otras veces rebelión. El jurado de la competición, presidido por la española Carla Simón, aseguró en las motivaciones del premio que se sintió “profundamente conmovido y atravesado por una tristeza y un espíritu de rebelión que no se contraponen, sino que conviven” en la obra.
“Es una película que retrata la soledad del presente, en la que la dimensión íntima y la carga política se entrelazan, invitándonos a reflexionar sobre el trabajo, la inmigración y el privilegio, a través de una delicada puesta en escena construida más sobre los pequeños gestos que sobre los grandes acontecimientos”, señala el fallo. El premio a mejor dirección conlleva una remuneración de 20 mil euros, la mitad para la directora y la otra parte para la distribuidora internacional del filme.

Aparicio (Córdoba, 1992) empezó a pensar en A veces me entra tristeza, otras veces rebelión cuando estudiaba una beca en el Museo Reina Sofía de Madrid y la rodó cuando desde la institución le invitaron a filmar en sus salas e instalaciones. La película narra el encuentro entre dos personas, ambos argentinos: Eva (Eva Bianco), trabajadora del cine de paso por Madrid, y Dante (Roger Koza), un historiador que husmea en los archivos de la ciudad en busca de material para un trabajo sobre las luchas obreras.
Aparicio muestra los días y encuentros que ambos comparten en la capital española a raíz de su encuentro fortuito y recurre a las conversaciones que mantienen para abordar cuestiones tan actuales como los derechos laborales o los conflictos del mundo. El personaje de Dante, por ejemplo, está especialmente interesado en la figura de Juan Bialet Massé, un español emigrado a Argentina a finales del siglo XIX y que, con sus estudios, se convertiría en el precursor de la primera legislación laboral en el país sudamericano.

La premiere mundial de la película tuvo lugar en la Sala Perla del Lido de Venecia, un espacio multitudinario que se llenó para presenciar su estreno internacional. “Estamos muy, muy contentas nosotras y todos los que hicimos esta película. Por suerte pudimos venir varios del equipo, así que estamos acá celebrando y muy felices por recibir esta noticia que, la verdad, uno nunca espera ganar nada, pero sueña”, declaró Aparicio minutos después de la consagración, según recogió el diario cordobés La Voz. Para la actriz Eva Bianco, la reacción del público al encenderse las luces de la sala fue un fenómeno casi teatral: “Me pasó un poco como en el teatro, que cuando termina la obra se prenden las luces, veo la cara de la gente y aplauden. En el cine eso no es muy común”, relató al mismo medio.
La cinta, de 96 minutos, retoma y expande las búsquedas formales y éticas que María Aparicio ya había explorado en trabajos anteriores como Las Calles (2016), Sobre las nubes (2022) y Las cosas indefinidas (2023). Según adelantó la directora, habrá exhibiciones confirmadas en la Argentina hacia noviembre en el marco de festivales, mientras que el estreno en salas comerciales del país está previsto para comienzos de 2027, probablemente hacia marzo.
Aparicio también aprovechó el reconocimiento para señalar las dificultades que atraviesa la producción cinematográfica de su provincia. La película se realizó con fondos reducidos, préstamos privados y un esquema austero, con el apoyo del Polo Audiovisual de Córdoba, un fondo que la directora describió como una de las vías que podrían desaparecer en el corto plazo. “Nos da la sensación de que a veces las políticas públicas locales miran más hacia afuera para traer producciones extranjeras que a los realizadores de nuestra ciudad, que son los que abrieron el camino históricamente”, cuestionó la cineasta, citada por La Voz, quien expresó su deseo de que el premio de Venecia sirva para visibilizar el valor del cine que se produce en Córdoba.
Con información de: EFE
[Fotos: Festival de Venecia]




