
Estados Unidos atacó instalaciones militares iraníes el martes en una nueva ola de bombardeos que incluyó sitios de defensa aérea, sistemas de radar, activos marítimos, capacidades de minado y centros de comunicaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), según confirmó el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM). La ofensiva representa la segunda ronda de ataques en tres días y pone fin a un mes de relativa calma en el conflicto entre ambas potencias.
El CENTCOM precisó que las acciones responden a intentos recientes del CGRI de atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz y de agredir a militares estadounidenses en la región. Más de 50.000 efectivos de Estados Unidos operan actualmente en Oriente Medio, según el comunicado oficial.
El presidente Donald Trump ofreció una explicación adicional en declaraciones a Fox News: “Esperamos hasta que estuviera casi construido y luego lo atacamos”, en referencia a los sistemas de radar iraníes que, según indicó, Teherán intentaba reconstruir tras ataques previos. En redes sociales, Trump advirtió que si Irán tomaba represalias, sería golpeado “con mucha mayor fuerza e intensidad”.
Tras el inicio de la ofensiva estadounidense, el CGRI lanzó misiles balísticos contra una base del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos en la costa jordana del golfo de Aqaba. La Guardia Revolucionaria afirmó haber “matado a un gran número de efectivos estadounidenses”, declaración que dos funcionarios de Estados Unidos negaron a Reuters, aunque aclararon que la información era preliminar y podría cambiar.
Las fuerzas armadas de Jordania informaron que sus sistemas de defensa aérea se enfrentaron a 13 misiles balísticos. De ellos, 10 fueron interceptados y destruidos, mientras que los tres restantes cayeron en zonas remotas, alejadas de núcleos de población. Más tarde, las sirenas volvieron a sonar en territorio jordano, según reportó la televisión estatal. Irán también anunció un ataque con drones contra fuerzas estadounidenses en Bahréin, sin que ese país confirmara de inmediato el incidente.

Un ataque estadounidense alcanzó una vivienda donde se celebraba una boda en Kuhestak, localidad del sur de Irán en la provincia de Hormozgan, próxima a la franja costera del estrecho de Ormuz. Según Ahmad Nafisi, vicegobernador de la provincia, en declaraciones a la televisora estatal iraní, el saldo fue de cinco muertos —entre ellos un niño— y al menos 68 heridos. La agencia de noticias Mehr confirmó que entre las víctimas había un menor de cuatro años.
El capitán Tim Hawkins, portavoz del CENTCOM, señaló que el ejército estadounidense tiene conocimiento de los reportes de bajas civiles, pero subrayó que estos “se originaron en medios estatales iraníes” y puntualizó: “El ejército de Estados Unidos nunca ataca a civiles, a diferencia de la Guardia Revolucionaria”.

El CGRI advirtió en un comunicado que los ataques estadounidenses “reforzarían el bloqueo” del estrecho de Ormuz, por el que antes del conflicto circulaba 1 de cada 5 barriles de petróleo del mundo. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, fue más explícito: “Si el enemigo quiere que no exportemos petróleo desde el golfo Pérsico, nadie podrá exportar petróleo”, según recogieron los medios iraníes. Las amenazas iraníes contra la navegación no autorizada han paralizado la mayor parte del tráfico de petroleros por el estrecho, lo que empujó el precio del crudo más de USD 4 por barril al alza el martes, hasta su máximo de las últimas cinco semanas.
Teherán se mantuvo desafiante pese a la amenaza de nuevas sanciones anunciada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Ebrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del parlamento iraní, publicó en X: “Que no quede duda: estos crímenes no quedarán impunes”. La reanudación de las hostilidades se produce en un momento en que Trump parecía haber optado por presionar a Irán mediante sanciones económicas adicionales, en lugar de la vía militar, y plantea problemas políticos para los republicanos de cara a las elecciones legislativas de noviembre.