
El productor dominicano Danny Pérez afirmó que canceló el reality La Prisión de Destino 2 ante denuncias anónimas vinculadas con la situación migratoria de parte del elenco, aunque negó que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) hayan ingresado al lugar donde se realizaba la producción en Miami. El programa contaba con la participación de Samahara Lobatón y Youna.
La producción terminó antes de lo previsto luego de que circularan versiones sobre presuntos reportes a las autoridades migratorias. Pérez sostuvo que no existió una intervención en el set y que tomó la decisión de suspender el proyecto como medida de prevención, debido a que algunos participantes tendrían trámites migratorios pendientes.
“Nadie estaba indocumentado. Hay personas que estaban en proceso, con parole, asilo, esperando un trámite”, manifestó el productor al referirse a la situación de quienes formaban parte del reality.
Según su relato, las denuncias generaron preocupación por la posibilidad de que una inspección o una investigación afectara los procesos administrativos de los concursantes. No precisó qué tipo de denuncias recibió, cuándo fueron realizadas ni ante qué organismo se habrían presentado.

Tampoco hay información pública que confirme una intervención de ICE en las instalaciones de La Prisión de Destino 2. La versión de la cancelación y el origen de la polémica fue expuesta por Pérez en sus redes sociales.
Priorizó la situación migratoria de los participantes
El productor explicó que decidió interrumpir las transmisiones para evitar eventuales consecuencias para los integrantes del programa. Aseguró que su mayor preocupación era que alguno de los participantes fuera detenido en medio de una situación migratoria sin resolver.
“Yo me hubiese sentido mal, pésimo, si a cualquiera de los muchachos me lo sacan del estudio esposado, me lo meten a la cárcel, duran 90 días ahí”, expresó.
Pérez insistió en que la producción se desarrollaba de forma legal y señaló que él tampoco tiene problemas con su documentación en Estados Unidos. “Yo no estoy indocumentado, no tengo miedo. Todo lo estoy haciendo legal”, afirmó.
El caso puso el foco sobre las diferencias entre estar indocumentado y encontrarse a la espera de una resolución migratoria. Las solicitudes de asilo, los permisos temporales y otros procedimientos pueden mantener a una persona en Estados Unidos mientras su expediente sigue en evaluación, aunque las condiciones dependen de cada caso.
En ese contexto, el responsable del reality sostuvo que prefirió detener las grabaciones antes que exponer a los concursantes a una situación que pudiera complicar sus expedientes. Su decisión alcanzó a todo el elenco, entre ellos Samahara Lobatón, figura peruana de televisión, y Youna, expareja de la influencer.
La producción había concentrado atención en redes sociales por el formato de convivencia y por la participación de personajes conocidos del entretenimiento peruano y latinoamericano. Sin embargo, la controversia migratoria desplazó el contenido habitual del programa y precipitó su final.

Pérdidas de hasta USD 400 mil
Pérez también abordó el impacto económico de la cancelación. Indicó que la interrupción del reality supondría una pérdida que estimó entre USD 300 mil y USD 400 mil, aunque no ofreció un detalle de los gastos, contratos o inversiones incluidos en esa cifra.
“Decidí perder 300 mil, 400 mil dólares. No sé cuánto será”, declaró. El productor presentó esa decisión como una forma de priorizar el bienestar de las personas que integraban el proyecto por encima de la continuidad de las transmisiones.
La suspensión de un reality de estas características implica gastos relacionados con el alquiler del espacio, equipos técnicos, personal de producción, alojamiento, alimentación, logística y acuerdos de difusión. Pérez no confirmó si los participantes recibirán pagos pese a la cancelación anticipada ni explicó qué ocurrirá con el material que ya había sido grabado.

Durante su descargo, el influencer reconoció que atravesó un período de tensión por las denuncias. “El estrés… tenía una angustia en el corazón. Le dije a mi esposa que no podía más”, señaló.
También cuestionó a quienes, según él, promovieron acusaciones contra la producción. “Esas personas maliciosas, que sé que están viendo, espero que se sientan orgullosas, satisfechas por lo que hicieron”, sostuvo, aunque luego aclaró que no responsabilizaba a una persona en particular.v“No tengo nada en contra de nadie. No culpo a nadie”, agregó.
“Esto no para aquí”, aseguró tras el final de La Prisión de Destino 2
Pese a la suspensión, Danny Pérez descartó que el cierre de La Prisión de Destino 2 implique el final de sus proyectos audiovisuales. El productor anticipó que volverá con nuevas propuestas, aunque no dio detalles sobre fechas, formatos o participantes.
“Esto no para aquí, a mí estos tropezones me encantan porque ahora me voy a levantar más fuerte, voy a venir más fuerte que nunca”, expresó.
Pérez también afirmó que no guarda resentimiento por lo sucedido. “Sin odio con nadie porque eso no existe en mi corazón”, concluyó.
Mientras todo se aclara y las aguas se calman, Samahara Lobatón y Youna se quedaron sin reality. La expareja estaba dando de qué hablar en el reality internacional.
