La receta de scones de queso y orégano combina harina, manteca fría y queso en una masa que no requiere fermentación - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hay un aroma que se instala en la cocina y avisa que algo bueno está por pasar: manteca derritiéndose con queso y un toque de orégano. Ese aroma es la antesala perfecta para una merienda con mate o para acompañar una sopa en una noche fría.

Los scones de queso y orégano aparecieron en las mesas argentinas como una alternativa rápida a la masa de tarta o al pan casero. Se hicieron un lugar fijo en los desayunos de fin de semana y en las meriendas compartidas, porque no piden fermentación ni demasiada paciencia.

Receta de scones de queso y orégano

Se trata de una masa rústica a base de harina, manteca fría y queso, que se corta en porciones individuales antes de hornear. El resultado es un bocado dorado por fuera, tierno por dentro, con el sabor salado del queso realzado por el orégano. No llevan levadura tradicional, sino polvo de hornear, lo que acelera todo el proceso.

Tiempo de preparación

El tiempo total ronda los 30 minutos: 15 minutos de preparación de la masa y 15 minutos de cocción en el horno.

Ingredientes

  • 400 gr de harina 0000
  • 1 cucharada (15 gr) de polvo para hornear
  • 1 cucharadita de sal
  • 100 gr de manteca fría, cortada en cubos
  • 150 gr de queso cremoso o mozzarella en cubos pequeños
  • 50 gr de queso parmesano rallado
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 200 cc de leche
  • 1 huevo para pintar
La preparación total de los scones de queso y orégano demora unos 30 minutos, entre la masa y la cocción en el horno - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo hacer scones de queso y orégano, paso a paso

  1. Precalentar el horno a 200℃ y forrar una bandeja con papel manteca.
  2. En un bol grande, mezclar la harina, el polvo para hornear, la sal y el orégano.
  3. Incorporar la manteca fría cortada en cubos y trabajarla con las yemas de los dedos hasta lograr una textura arenosa. Es clave que la manteca esté bien fría para que los scones queden esponjosos.
  4. Agregar el queso cremoso en cubos y el parmesano rallado. Mezclar apenas para integrar.
  5. Sumar la leche de a poco y unir con una espátula, sin amasar en exceso. Cuanto menos se trabaje la masa, más tiernos quedan los scones.
  6. Volcar la masa sobre la mesada enharinada y estirarla con las manos hasta formar un rectángulo de 2 cm de espesor.
  7. Cortar los scones con un cortante circular o con un cuchillo, formando triángulos o cuadrados.
  8. Colocarlos sobre la bandeja, separados entre sí, y pintarlos con huevo batido.
  9. Hornear entre 15 y 18 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada. El punto justo es cuando se ven inflados y firmes al tacto.
  10. Retirar y dejar entibiar 5 minutos antes de servir.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde 12 scones medianos.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

  • Calorías: 190 kcal
  • Grasas: 9 gr
  • Carbohidratos: 20 gr
  • Proteínas: 6 gr

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

Los scones se conservan en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 2 días. En la heladera aguantan hasta 4 días, aunque conviene recalentarlos unos minutos en el horno antes de comer. También se pueden congelar crudos y hornear directamente desde el freezer, agregando unos minutos extra de cocción.