Burgos, 04 sep (EFE).- La campaña de excavaciones en el yacimiento de Prado Vargas (Merindad de Sotoscueva, Burgos), ubicado en el complejo kárstico de Ojo Guareña, ha permitido recuperar más de 1.500 restos fósiles de animales y herramientas de piedra en un campamento neandertal de 140 metros cuadrados excavado, con una antigüedad media de 46.000 años.

Entre los fósiles recuperados destacan dientes y fragmentos de huesos de jabalí, caballo, bisonte, vaca, gamo y ciervo, muchos con marcas de corte y estigmas de percusión en las extremidades, lo que prueba actividades carniceras de despiezado y de consumo del tuétano de la caña de los huesos largos.

Además, se han documentado numerosas herramientas de piedra, el 95 % fabricadas en sílex y el resto sobre cantos de cuarcita y cuarzo, ha informado el equipo investigador en una nota de prensa.

En el conjunto instrumental elaborado por los neandertales de Prado Vargas predominan las lascas con filo bruto, seguido de las raederas, muescas y denticulados; y este año se han encontrado varios retocadores de hueso, que sumados a los de las campañas anteriores, ascienden a un centenar.

Los hallazgos de esta campaña sirven para corroborar la hipótesis que el nivel 4D de la cueva de Prado Vargas funcionó como un gran campamento, donde los neandertales establecieron su residencia desde la primavera hasta el otoño, durante varias generaciones hace 46 000 años.

Los trabajos de excavación también han avanzado en los subniveles más modernos correspondientes al Paleolítico superior (niveles 4A-AB), donde el año pasado se descubrió un hogar de los primeros Homo sapiens que ocuparon esta zona del interior peninsular.

Con una datación preliminar de unos 35 000.años, el estudio durante los próximos años de los materiales recuperados permitirá comprender cómo los primeros representantes de Homo sapiens ocuparon el karst de Ojo Guareña y gestionaron este territorio junto al río Trema.

Además, los restos recuperados ratifican que la cueva de Prado Vargas no sólo estuvo habitada por los neandertales, sino que, cuando estos desaparecen, los grupos de Homo sapiens, en su proceso de expansión y ocupación de todo el occidente del continente euroasiático, también se asentaron en Ojo Guareña.

En la campaña de este año, dirigida por Marta Navazo (Universidad de Burgos), Alfonso Benito (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana) y Rodrigo Alonso (Museo de la Evolución Humana), han participado una veintena de arqueólogos y estudiantes de las universidades de Burgos, Cantabria, Complutense y de la Universidad Austral de Chile, así como del Museo de Historia Natural de este país sudamericano. EFE