Córdoba, 12 sep (EFE).- La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha cifrado este sábado en unos 2.100 los niños migrantes filiados que permanecen en Ceuta, de entre ellos 700 niñas, y ha pedido su traslado a la Península para aliviar la situación que soporta la ciudad autónoma.

Rego también ha advertido que "quedan todavía niños para filiar y para incorporar al sistema", por lo que en la medida en la que se pueda "trasladar a niños y niñas a Península" se irá "mucho más rápido".

Además, también se están iniciando los expedientes de niños "que han manifestado que quieren volverse con sus familias" a Marruecos y que se remitirán "con carácter urgente", si bien se trata de un procedimiento que "lleva un tiempo", ya que se debe "comprobar que hay una estructura familiar".

Y aunque España no suele "poner ningún tipo de problemas si se acredita la situación" de esas familias en el país de origen, la ministra ha recordado que hasta el 30 de julio había un "número cuantioso de expedientes de retorno de reagrupación familiar en Marruecos que no habían recibido respuesta".

En declaraciones a los periodistas en Córdoba, antes de participar en una reunión de la Coordinadora Provincial de IU, la ministra ha apelado a la "responsabilidad" de las comunidades autónomas y ha hecho un llamamiento al PP, ya que es lo que requiere la situación de Ceuta, "más allá de soflamas, de elementos de agitación del odio, de confrontación y de ruptura del consenso democrático".

Por otro lado, respecto al aumento de los casos de violencia sexual en Ceuta, según el último informe de la Fiscalía, la ministra ha destacado que se ha puesto en marcha un "protocolo" y un "centro de atención a víctimas de violencia sexual" y esto fue "lo primero que se coordinó" con un "equipo que está interviniendo directamente para ello". EFE

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