El director británico Ridley Scott regresa al género de la ciencia ficción con “The Dog Stars”, una producción que reflexiona sobre el colapso de la civilización y las posibilidades de la esperanza en un contexto devastado.
A los 88 años, sigue mostrando una energía creativa inagotable y una mirada inquieta sobre el presente y el futuro, según relató en una entrevista exclusiva con Los Angeles Times.
El cineasta, reconocido por títulos como “Alien”, “Blade Runner” y “Gladiator”, abordó temas como la crisis climática, la inteligencia artificial y los dilemas éticos de la supervivencia.
Un apocalipsis sin zombis ni agenda política
En “The Dog Stars”, Scott sitúa la acción en un futuro próximo, en el estado de Colorado, tras una pandemia de gripe que ha reducido drásticamente la población.

Basada en la novela de Peter Heller, la película muestra la lucha por la supervivencia de Hig (interpretado por Jacob Elordi) y su perro Jasper, junto a Bangley (Josh Brolin), en un entorno rural marcado por la escasez y la desconfianza.
Los protagonistas enfrentan la amenaza constante de otros supervivientes y la incertidumbre ante un mundo donde la brutalidad parece imponerse sobre la solidaridad.
Scott explicó a Los Angeles Times que el escenario postapocalíptico no lo atrajo de inmediato. “No nos damos cuenta de que esto mismo está ocurriendo en tantos países del Tercer Mundo ahora mismo”, afirmó, al comparar la situación de la película con las condiciones de supervivencia que existen actualmente en distintas partes del mundo.

“En mi película no hay zombis. No quiero hacerla con una agenda política, sino que me centré en la logística de lo que realmente está sucediendo en el mundo”, sostuvo el cineasta.
Una carrera marcada por proyectos inesperados
Scott también repasó algunos momentos de su trayectoria y explicó que durante buena parte de su carrera tuvo dificultades para acceder a buenos guiones.
“Solo me han llegado tres películas”, afirmó al recordar los proyectos que llegaron a sus manos de manera decisiva. Entre ellos estuvo “Alien”, película que terminó por convertirse en una de las obras fundamentales de su filmografía. “Una fue ‘Alien’, para la que fui la quinta opción después de Robert Altman”, recordó.
El director también se refirió a “Blade Runner”, una de las películas que definieron su aproximación a la ciencia ficción. Al hablar de la próxima serie “Blade Runner 2099”, de la que no participó, lamentó la distancia que existe entre su trabajo original y las nuevas producciones derivadas de aquella historia.

“No puedo culpar a mis abogados ni a mis agentes de aquel entonces, pero de alguna manera dejamos escapar Blade Runner”, explicó. Y añadió que “cuando no eres el autor de la obra escrita, no tienes nada que ver con ella”.
La inteligencia artificial, una fascinación persistente
Mucho antes de que la inteligencia artificial se convirtiera en un tema central del debate público, Scott ya había abordado sus posibles efectos sobre la condición humana en películas como “Blade Runner” y la saga “Alien”.
En la entrevista con Los Angeles Times, recalcó que prefiere abordar la inteligencia artificial desde la ficción antes que integrarla a su proceso creativo. “Las IA pueden descontrolarse. Y si lo hacen, es como una bomba”, advirtió.
Scott mostró escepticismo sobre el uso de herramientas de IA en la creación artística, al preguntarse: “¿La IA solo puede ser tan buena como la información que se le proporciona?”.

Aseguró que no incorporó tecnologías de IA a su trabajo cinematográfico. Frente a la cámara, mostró los dibujos que realizó para “La isla del tesoro” y defendió su propia capacidad para desarrollar imágenes sin recurrir a estas herramientas.
“Puedo competir con una IA sin ningún problema en la creación de imágenes”, afirmó. Sin embargo, reconoció que su incorporación al ámbito creativo parece inevitable.
Proyectos en marcha y legado
El cineasta, que recibirá un Oscar honorífico en noviembre, mantiene una agenda profesional activa. Con su productora Scott Free desarrolla más de 40 proyectos, entre ellos una adaptación de “La isla del tesoro” y una película sobre la Primera Guerra Mundial titulada “Pacto con la muerte”.
Pese a la amplitud de su filmografía, aseguró que no suele detenerse demasiado a pensar en el significado de su obra ni en la manera en que será recordado.

La conversación derivó hacia su relación con las críticas a partir de la reseña negativa que recibió “Blade Runner” de la crítica Pauline Kael. “Lo que aprendí de eso es que uno solo puede ser su propio crítico”, aseguró el director.
Scott sostuvo además que mantiene una valoración positiva de sus propios trabajos y recordó el reconocimiento que algunas de sus películas y piezas publicitarias recibieron con el paso del tiempo. “Sinceramente, creo que todas mis películas son bastante buenas”, afirmó.
Hacia el final de la entrevista, Scott dejó en claro que no considera que su trayectoria esté llegando a su fin. Al ser consultado por su legado, respondió: “Cuando piensas en tu legado, estás demasiado cerca del final, y yo no lo estoy”.