Cuidar el jardín o bien las plantas que inundan nuestros ambientes techados, es sin dudas una especie de cable a tierra para muchísima gente, amante de la naturaleza y del verde. Pero a veces la buena voluntad no alcanza, como así tampoco sirven algunos supuestos consejos útiles sobre jardinería que suelen darnos al respecto.

En el universo de la botánica hogareña existen ciertos “mitos” que, si indagamos donde corresponde, seguramente sean desmentidos. Por eso siempre es mejor recurrir a los que saben, como por ejemplo los especialistas o quienes trabajan en los viveros, y hacer ahí las preguntas pertinentes.

Preguntas frecuentes y con respuesta

Entre los errores más comunes aparece el establecer un día fijo de riego para todas las plantas por igual. De hecho, los expertos advierten que el llamado “riego por calendario” es la principal causa de tener plantas con sus raíces podridas.

Eso se debe a un factor sencillo: cada especie y cada ambiente exige un nivel de humedad distinto. Por ende, hay que regar la planta según su necesidad de agua, según dónde esté y según la estación del año que sea. Por ejemplo, si regamos una suculenta o un cactus una vez por semana en invierno, se le van a pudrir las raíces. Y si regamos un helecho solo una vez por semana en pleno verano, se va a secar por completo.

¿Cómo hacemos entonces para saber cuándo regar? Haciendo el “test del dedo”. Es decir, metiendo el dedo (o un palito de madera) unos 2 a 3 centímetros en la tierra; si sale limpio y seco, es hora de regar. Y si sale con tierra pegada o húmeda, aún no hace falta volver a meterle agua.

Otro mito que claramente no es una realidad, es el que dice que cualquier planta crece más y mejor si la maceta es grande. Eso es falso simplemente porque un exceso de tierra retiene un volumen de agua que las raíces chicas no logran absorber y se terminan pudriendo. ¿La solución? Ir trasplantando la planta gradualmente, subiendo de a pocos centímetros cada vez que se cambia la maceta a medida que crece la planta.

Finalmente, otro error muy común pasa por creer que las plantas de interior no necesitan sol ni luz natural. Cualquier planta necesita luz para realizar la fotosíntesis y sobrevivir. Puntualmente las llamadas “de interior”, por lo general son especies tropicales que necesitan luz filtrada para no morir. Sin ella, se van apagando día a día. Lo mejor es tenerlas cerca de alguna ventana con cortina, para que le dé la luz solar pero no de lleno.

Algunos “mitos” son reales

Pero claro, hay ciertos “mitos” que también circulan y que sí son verdaderos, y por eso hay que seguir cumpliéndoos al pie de la letra a la hora de cuidar nuestro jardín. Por un lado, el denominado drenaje estratégico es real: colocar una base de piedritas en el fondo de la maceta crea una zona de seguridad indispensable para la planta porque mantiene el exceso de agua lejos de las raíces, descartando por completo que se pudran.

El drenaje estratégico es real. Las piedritas en el fondo de la maceta ayudan a las plantas (FOTO: Imagen generada con IA).
El drenaje estratégico es real. Las piedritas en el fondo de la maceta ayudan a las plantas (FOTO: Imagen generada con IA).

Asimismo, y como piensa la mayoría, regar a la primera hora de la mañana efectivamente siempre es mejor. De esa forma, uno evita que el sol evapore el agua antes de que las raíces la absorban, para que la planta se mantenga bien hidratada durante todo el día.

En ese contexto, es bueno saber que regar al mediodía, con el sol bien fuerte, hace que el agua se evapore tan rápido que la planta no llega a absorberla. Al tiempo que regar de noche hace que el agua quede estancada en la tierra fría y las hojas se humedecen durante horas, sin que el sol las seque, algo que deriva en la aparición de hongos y plagas.

Entonces, a la hora de dedicarnos a nuestras plantas, cumplir con los consejos que sí son realmente útiles es tan importante como evitar los errores puntuales que, claramente, son solo “mitos” que no se ajustan a la realidad.