Una mujer denunció el 16 de junio que había sido víctima de un robo bajo la modalidad conocida como “cuento del tío”. Según relató ante la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, recibió un llamado telefónico de una persona que se presentó como representante de una entidad bancaria y, mediante una serie de engaños, logró convencerla de retirar US$200.000 de su caja de seguridad.
A partir de la denuncia, los investigadores comenzaron a analizar distintas cámaras de seguridad. Una de las imágenes resultó clave para identificar a uno de los sospechosos y permitió reconstruir parte de los movimientos de la banda.
Después de dos meses de averiguaciones, los detectives establecieron que uno de los presuntos integrantes se trasladaba hasta un domicilio ubicado en la Villa 20 de Lugano. Finalmente, los efectivos lo localizaron en un edificio del barrio Papa Francisco.
Al momento de detenerlo, el hombre, de 24 años, llevaba puesto el mismo pantalón deportivo azul y celeste que había utilizado el día del robo, según las imágenes obtenidas de una cámara privada.

Los investigadores continuaron con los procedimientos en la Villa 20 y secuestraron dos vehículos que estaban en otro domicilio de la zona, ambos registrados a nombre de dos mujeres de una misma familia.
Una de ellas, de 58 años, fue detenida por su presunta participación en el robo. En el lugar, los policías encontraron un Volkswagen Up, que habría sido utilizado para concretar la maniobra y que tenía un pedido de secuestro, y un Peugeot 3008, que habría sido comprado con parte del dinero robado.
Además, durante las averiguaciones los detectives establecieron que la banda había utilizado parte del botín para comprar un departamento en Lugano.
El otro sospechoso estaba en un hotel del centro
La investigación también permitió identificar a un segundo hombre, de 24 años. Los policías lo localizaron junto a su pareja en una habitación del décimo piso de un hotel céntrico de la Ciudad de Buenos Aires.

Tras obtener la orden de allanamiento del juzgado interviniente, los efectivos ingresaron al lugar y detuvieron al sospechoso. La pesquisa determinó además que había utilizado parte del dinero sustraído para adquirir un BMW 330i gris, que fue encontrado en Avellaneda. También habría pagado unas vacaciones en Bariloche con dinero proveniente del robo.
Durante el procedimiento, los policías secuestraron el vehículo de lujo, $1 millón en efectivo, un teléfono celular, una cédula automotor, la factura del servicio contratado en el hotel por más de $1,5 millones, dos llaves con el logo de BMW y dos chapas patentes.

Según informaron los investigadores, este hombre cuenta con antecedentes y causas por robos, lesiones, violencia de género y resistencia a la autoridad. El otro detenido, también de 24 años, tiene antecedentes por distintas contravenciones, entre ellas infracciones vinculadas con la falta de documentación para la utilización de vehículos, y reside en Villa Ballester.
Finalmente, el juez interviniente dispuso el traslado de los tres detenidos y el secuestro de todos los elementos encontrados durante los procedimientos.




