Héctor Melesio Cuén Ojeda y Rubén Rocha Moya.  FOTO: ARCHIVO/JOSÉ BETANZOS ZÁRATE/CUARTOSCURO.COM

Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén Ojeda, a través de un representante, habrían intentado resolver su pleito por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en una reunión organizada en la Secretaría de Gobernación a petición del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.

Dicho cónclave se habría llevado a cabo nueve días antes del asesinato del exrector y del secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada. El encuentro, sin embargo, no funcionó.

De acuerdo con una reconstrucción del periodista periodista Silber Meza, un día antes del encuentro en Segob, la comunidad de la UAS organizó una caravana en camión desde Sinaloa hasta la Ciudad de México. Desde temprana hora del 16 de julio de 2024, maestros, trabajadores y estudiantes se plantaron a las afueras de Palacio Nacional en espera de que los atendiera el presidente López Obrador.

Se trata de una caravana que viajó en camión desde Sinaloa. X @vialhermes)

Imágenes del día de la reunión dejan ver que los manifestantes portaban mantas con consignas dirigidas directamente al presidente: “Señor presidente, ayúdenos a sacar a Cuén de la UAS. Usted siempre ha sido aliado de los universitarios de Sinaloa y nosotros estamos firmes con la transformación. Queremos acabar con la corrupción en la UAS”. Otra manta decía: “Liberemos a la UAS. Héctor Melesio Cuén elige al rector, a directores, administrativos de alto nivel, él decide quién trabaja en la UAS”.

También se congregó otro contingente con la demanda contraria de quienes exigían que Rocha” sacara las manos" de la UAS. Según describió Meza en El Universal, la avenida estaba bloqueada y los manifestantes se encontraban flanqueados por policías.

La protesta es horas antes de la reunión del gobernador Rubén Rocha con la Segob-. (Captura de pantalla X @linea_directa)

La protesta afectó la circulación de la avenida 20 de Noviembre a partir de República de Uruguay y Venustiano Carranza desde la calle 5 de Febrero.

Un día antes de la movilización, en su conferencia semanal, Rocha Moya desestimó la protesta que se organizaba en su contra y acusó que estaba impulsada por quienes enfrentaban investigaciones por presuntos desvíos de recursos.

“La víctima es la Universidad, ¿de quiénes? De los que están acusados. ¿Y quiénes son los que están acusados? Los que organizan estas marchas”, dijo el gobernador.Rocha coincidió con los manifestantes en un punto: que Cuén debía “sacar las manos” de la universidad.

Lo que dijo AMLO en la mañanera mientras se manifestaban afuera

Mientras la protesta ocurría a las afueras de Palacio Nacional, el propio López Obrador fue cuestionado sobre el conflicto en su conferencia matutina. El presidente evitó tomar partido y confió en que el diálogo, del cual dijo ser partidario el gobernador Rocha, permitiera llegar a un acuerdo.

“Es un grupo de alumnos y académicos de la UAS, incluso autoridades y el gobierno de Sinaloa y también la población, no todos pero un sector, que se han confrontado porque se habla de irregularidades en la universidad, que es autónoma”, explicó AMLO.

El presidente López Obrador en su conferencia matutina del 16 de julio de 2024.  (Gobierno de México)

El presidente atribuyó el agravamiento del conflicto al proceso electoral de 2024. “No está muy complicado, se complicó, según mi visión, porque se atravesaron las elecciones y una parte se fue a hacer campaña en favor de un grupo y otra en favor de otro y eso exacerbó el problema, pero ya pasaron las elecciones, entonces ya, serenos, los van a atender en la Secretaría de Gobernación”, dijo.

La reunión que Segob no logró resolver

Esa misma tarde, el gobierno de Rocha Moya envió al encargado de despacho de la Rectoría de la UAS, Robespierre Lizárraga Otero, a reunirse con la entonces secretaria de Gobernación Luisa María Alcalde Luján en las oficinas de la dependencia, ubicadas en la calle Bucareli. Rocha Moya asistió personalmente al encuentro.

Al salir de la reunión, Lizárraga Otero anunció tres acuerdos: el acompañamiento permanente de Segob y del gobierno estatal en la resolución del conflicto, el seguimiento a los procesos judiciales en trámite contra la dirigencia universitaria, y el compromiso del gobierno de Sinaloa de legalizar títulos pendientes.

Rocha Moya, en un comunicado citado por Meza, resumió el resultado del encuentro: los dos temas centrales del conflicto —la reforma a la Ley Orgánica de la universidad y los procesos judiciales contra sus autoridades— “serán resueltos en Sinaloa por las autoridades correspondientes”. La reforma pasaría primero por una consulta a la comunidad universitaria y después por el Congreso del Estado; los juicios seguirían su curso hasta una absolución o sentencia.

Un trabajador universitario que acudió a la movilización, entrevistado bajo condición de anonimato por Silber Meza, calificó el resultado como una “tomadura de pelo”: “Creo que no se logró nada, ya que no se llegó a ni un solo acuerdo ni se detuvieron las carpetas judicializadas. Solo se logró dar el mensaje que Segob no se metería, y como Pilatos, manitas lavadas, y lo de su estado, véanlo en su estado”.

Un conflicto de 20 años que la política ya no pudo contener

Héctor Melesio Cuén y Rubén Rocha Moya.  FOTO: ARCHIVO/JOSÉ BETANZOS ZÁRATE/CUARTOSCURO.COM

La disputa entre Cuén y Rocha no nació en 2024. Tenía como origen el control de una institución que administraba miles de millones de pesos y una estructura electoral completa. Cuén llegó a la rectoría de la UAS en 2005 y desde ahí construyó, durante dos décadas, un cacicazgo que combinaba el poder universitario con el poder político: fundó el Partido Sinaloense a partir de esa misma estructura y llenó el Consejo Universitario de personas afines.

Rocha Moya y Cuén habían sido aliados antes de convertirse en rivales. La alianza entre Morena y el PAS llevó a Rocha a la gubernatura en 2021, con Cuén como titular de la Secretaría de Salud.

El cogobierno se rompió en mayo de 2022, cuando Rocha lo destituyó. A partir de ahí, el gobernador usó al aparato de justicia estatal, con Enrique Inzunza al frente de la Secretaría General de Gobierno, para abrir procesos penales contra la cúpula cercana a Cuén: el rector Jesús Madueña Molina, el encargado de despacho Lizárraga, el exrector Juan Eulogio Guerra Liera y el propio hijo de Cuén, Héctor Melesio Cuén Díaz.

Nueve días después, Cuén fue asesinado

Urna con las cenizas de Héctor Melesio Cuén Ojeda. (Facebook/Héctor Melesio Cuén Díaz)

Nueve días después de ese encuentro, el 25 de julio de 2024, otro tipo de mediación tendría lugar: la organizada por el crimen organizado en la finca Huertos del Pedregal, a las afueras de Culiacán.

Según la carta que Ismael “El Mayo” Zambada difundió a través de su abogado en agosto de 2024, fue Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien lo convocó a esa reunión con el argumento de mediar en la disputa entre Rocha y Cuén por el control de la UAS.

“Me dijeron que además de Héctor Cuén y el gobernador Rocha Moya, en la reunión también estaría Iván Guzmán Salazar”, escribió el capo. Rocha Moya negó haber asistido a ese encuentro.

Cuén fue baleado y murió horas después, según la versión del capo. Guzmán López sometió a Zambada, lo subió a un jet privado y lo trasladó a Estados Unidos, donde fue detenido junto con el propio Guzmán López.

Lo que ocurrió después: la universidad terminó respaldando a Rocha

Comunicado de la UAS del 30 de abril, donde respaldó a Rocha Moya. (UAS)

Tras el asesinato de Cuén, el gobierno de Rocha logró lo que la reunión de Segob no había conseguido meses atrás. Se realizó la consulta a la comunidad universitaria en la primera quincena de septiembre de 2024, mientras la violencia estallaba en Culiacán por la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa. Después se reformó la Ley Orgánica de la UAS.

Según el periodista sinaloense, meses más tarde, Madueña —antes leal a Cuén— se convirtió en aliado de Rocha. Una de las señales más claras de ese giro ocurrió horas después de que se conociera la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rocha, Inzunza y ocho funcionarios más.

La propia UAS publicó un comunicado institucional en Facebook respaldando al gobernador: “La Universidad Autónoma de Sinaloa reconoce la trayectoria académica y política del doctor Rubén Rocha Moya, quien se ha caracterizado por ser un ciudadano íntegro, un luchador social auténtico”. La publicación no permitía hacer comentarios.