
El pasado diciembre marcó un antes y un después en la vida de Rocío Marengo. La llegada de Isidro, el hijo que tuvo junto a Eduardo Fort tras más de una década de relación, la sumergió en una ola de emociones y aprendizajes nuevos. Desde entonces, la modelo elige compartir en redes los momentos más significativos de la maternidad, abriendo las puertas de su intimidad y mostrando el crecimiento de su bebé. Y este jueves 3 de septiembre, Marengo volvió a volcar sus sentimientos en un tierno posteo, celebrando los nueve meses de vida de su hijo con palabras llenas de amor y gratitud.
En esta ocasión, la conductora y modelo eligió Instagram para conmemorar la fecha. “¡Felices nueve meses, amor de mi vida! Sos tan espectacular, bebito...”, escribió, emocionada, junto a dos postales irresistibles de Isidro posando ante la cámara. La publicación, cargada de ternura, no tardó en sumar miles de corazones y comentarios.
Marengo continuó el mensaje describiendo el carácter de su hijo y la felicidad que trajo a su vida: “¡Tan simpático! ¡Tan bueno! ¡Me la hacés tan fácil! SOS un juguete… Gracias por llegar a nuestras vidas”. Cerró la dedicatoria con una declaración simple y contundente: “Te amo, Isi”.

La respuesta de sus seguidores fue inmediata y cálida. “Bebito del amor”, “Felices nueve meses, Isi Fort”, “¡Es absolutamente perfecto! El bebé más lindo de Argentina”, “Ay mi amor, qué grande estás”, “Es una dulzura de niño”, “Ese bebé está cada vez más grande”, fueron algunas de las palabras que se destacaron por parte de los usuarios, quienes se sumaron al emotivo momento en la vida de la conductora.
Desde el nacimiento de su hijo, Marengo no duda en mostrar diferentes postales de la maternidad. Cada mes, cada pequeño logro, cada gesto cotidiano se convierte en una oportunidad para compartir. En mayo, eligió viajar al sur de la provincia de Buenos Aires para que Isidro respirara el aire del campo familiar que marcó su infancia. El destino elegido fue Mayor Buratovich, a unos cien kilómetros de Bahía Blanca, ciudad natal de la familia Marengo. Bajo un cielo abierto y rodeada de verde, Rocío posó con Isidro en brazos para una serie de fotos que luego compartió con una frase cargada de nostalgia y pertenencia: “En el campo del abuelo. Isi y mamá”.

Las imágenes de aquel paseo captaron tres escenas entrañables. En una, madre e hijo posaron mirando directo a cámara, con la luz del sol resaltando la complicidad de sus miradas. En otra, Rocío sostuvo a Isidro de frente, mientras el viento abría el poncho y el pequeño extendía los brazos, curioso ante el paisaje del campo. En la última foto, Isidro descansó adormecido sobre el pecho de su mamá, con los árboles bajos de la llanura bonaerense como fondo. Cada toma dejó plasmada la conexión especial entre ambos y el deseo de Rocío de que su hijo creciera rodeado de naturaleza y de las raíces familiares.
Pero la maternidad para Rocío también es compartir la vida cotidiana y los desafíos laborales. Al frente de Todo cocinado (El Nueve), la modelo decidió que Isidro forme parte de ese universo. Como parte de su rutina, ella no dudó en llegar al estudio con su bebé, alternando entre brazos y caricias propias o de algún miembro del equipo, que no duda en sumarse a la crianza compartida.

El crecimiento de Isidro se convirtió en una celebración colectiva para la familia Fort-Marengo y para la comunidad virtual que acompaña a Rocío desde hace años. Cada publicación suma palabras de aliento, consejos y recuerdos de seguidoras que se ven reflejadas en la experiencia de la modelo. Con cada foto y cada mensaje, Rocío reafirma su deseo de vivir la maternidad a pleno, sin perder la espontaneidad y el entusiasmo que la caracteriza.
A nueve meses del nacimiento de Isidro, Rocío se muestra agradecida y feliz, dispuesta a seguir construyendo recuerdos junto a su hijo. La maternidad, lejos de alejarla de la vida pública, la acercó aún más a sus afectos y a su comunidad, consolidando una nueva etapa marcada por la ternura, el aprendizaje y la alegría de ver crecer día a día a su “bebito del amor”.




