
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, amplió la descripción del papel que desempeñó Fernando Cerimedo en el Gobierno. El mandatario señaló este domingo que el estratega político ayudó a “poner Bolivia en el mundo”, una afirmación que extiende las referencias previas sobre su papel, hasta entonces vinculado principalmente con la estrategia comunicacional.
Consultado por periodistas locales sobre el papel que cumplía Cerimedo, Paz respondió: “La cooperación, en su momento, era por la capacidad que tenía, junto a un sistema internacional, y fue una decisión del Gobierno de querer poner Bolivia en el mundo. Pasamos de no ser vistos por nadie a reunirnos con presidentes de todo el continente.”
La declaración de Paz contrasta con las ofrecidas previamente. Semanas atrás, el vocero presidencial José Luis Gálvez había precisado que su asesoría se desarrollaba “en el marco de comunicación digital, en concreto” y que su participación durante la gestión era “tangencial”. Ahora, el primer mandatario atribuye a Cerimedo un papel relacionado con la política exterior y la proyección internacional de Bolivia.
El director del Observatorio de Política Exterior Boliviana, Fernando Torres Gorena, expresó sorpresa por lo que considera un “cambio de discurso” y afirmó que estas declaraciones confirman que la influencia de Cerimedo trascendía la gestión comunicacional. “Sorprende que un experto en marketing haya entrado al círculo de definiciones de política exterior”, señaló en diálogo con Infobae.

Cerimedo, que se identificaba en tarjetas de presentación como el “asesor principal” de Rodrigo Paz, está siendo investigado en Bolivia por el delito de tentativa de feminicidio contra una abogada que lo acusa de haber atentado contra su vida para evitar que haga públicos actos de corrupción estatal. Tras una serie de denuncias públicas, se abrieron otros procesos por enriquecimiento ilícito, violencia doméstica y encubrimiento del narcotráfico.
Después de que estalló el caso el 17 de agosto, el Gobierno buscó minimizar su presencia, al señalar que no contaba con un contrato laboral y que sus funciones eran marginales. Sin embargo, una serie de fotografías y audios sujetos a pericias sugieren que el consultor tuvo influencia en asuntos estratégicos y que participó en espacios oficiales de alto nivel, como una reunión que el presidente Paz y su entonces canciller, Fernando Aramayo, sostuvieron con el Departamento de Estado de Estados Unidos en el marco de la cumbre del Escudo de las Américas.
Para Torres, los registros gráficos y las declaraciones recientes del presidente ameritan investigar si los contactos internacionales se hicieron por intermediación de Cerimedo, prescindiendo de los canales oficiales de la Cancillería, y hasta qué punto tomó decisiones en la política exterior boliviana.

Mientras se va esclareciendo su rol en el Gobierno, el consultor argentino de 45 años permanece con detención preventiva en la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, imputado por los delitos de tentativa de feminicidio y enriquecimiento ilícito. En tanto, la administración de Paz deslindó responsabilidades y afirmó que es atribución de la Justicia esclarecer las denuncias que pesan sobre el asesor.
“Será responsabilidad de la Justicia y será responsabilidad de aquellos que tengan que investigar”, afirmó el presidente durante un acto en la ciudad de Tarija, al sur del país.
Antes de trabajar en Bolivia realizando estudios de mercado y tomando contacto con candidatos de amplio espectro político, Cerimedo asesoró a otros mandatarios de la región como Jair Bolsonaro y Javier Milei. En ambos países quedó vinculado a investigaciones judiciales: en Argentina fue condenado en 2016 por estafa y defraudación, mientras que en Brasil fue investigado por la difusión de información falsa sobre las elecciones de 2022 y por su presunta participación en la trama golpista contra Lula, aunque finalmente no fue acusado por la Fiscalía.




