La industria atraviesa un contexto desafiante, con una caída acumulada de 2,6% en lo que va del año.

Con la industria local en retroceso, el ministro de Economía, Luis Caputo, busca que los grandes proyectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) derramen parte de sus desembolsos sobre empresas locales.

En concreto, el Gobierno lanzará una serie de rondas de negocios para acercar a las compañías adheridas al régimen con potenciales proveedores nacionales, que, de concretarse, podría beneficiar a los industriales argentinos.

Caputo informó a través de sus redes sociales que el primer espacio se realizará el 29 de octubre en Rosario, Santa Fe, con la participación de las empresas incluidas en el RIGI y otras 25 compañías. El titular del Palacio de Hacienda precisó que la iniciativa fue organizada por el Ministerio de Economía y que será el inicio de un ciclo de encuentros.

Según explicó el funcionario nacional, el objetivo central del encuentro es conectar los proyectos contemplados dentro del régimen especial de minería, industria e infraestructura con proveedores nacionales.

Caputo se reunió con ejecutivos de tres importantes mineras con inversiones en la Argentina. (Ministerio de Economía)

De esta manera, se busca que ambas partes “tengan conocimiento del cronograma de inversiones y generación de nuevas oportunidades de negocios para sus empresas proveedoras de bienes o servicios”.

“Las inversiones del RIGI ya están impactando en todo el país, el 86% de lo invertido está destinado a empresas nacionales y ya se movilizaron más de 1.200 proveedores”, aseguró Caputo acerca del panorama actual.

La iniciativa del Ministerio de Economía apunta a que la industria argentina recupere terreno convirtiéndose en proveedora de los grandes proyectos que contempla el régimen de incentivos. Y se da en un contexto de contracción de la actividad industrial, que acumula una caída de 2,6% en lo que va del año.

Además, la convocatoria llega en una coyuntura donde el vínculo entre el RIGI y los proveedores locales viene generando fricciones. Un relevamiento conjunto de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario expuso que las exigencias de contenido local previstas en el régimen se superponen con los distintos esquemas de compre provincial, lo que genera incertidumbre en la toma de decisiones de inversión.

Según ese informe, la industria no cuestiona la preferencia por proveedores locales en sí misma, sino que advierte que la oferta disponible puede no alcanzar la escala, la calidad o la competitividad que exigen las grandes operaciones mineras que hoy suman unos USD 40.000 millones en proyectos presentados bajo el RIGI.

La UIA le presentó al Gobierno una serie de propuestas para aliviar la situación de las pymes industriales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese mismo relevamiento planteó que el sector propone avanzar en una mayor regulación, o desregulación, de las certificaciones de seguridad, sustentabilidad y cumplimiento normativo para que las empresas argentinas puedan convertirse en proveedoras calificadas bajo los estándares que exigen las mineras.

El anuncio de Caputo se produce, a la vez, en medio de un fuerte reclamo de la Unión Industrial Argentina (UIA) al Gobierno por la situación del sector productivo. La entidad que preside Martín Rappallini le entregó a Economía un documento técnico con pedidos para aliviar la presión fiscal, energética y financiera de las pymes, en momentos en que la industria acumula una caída del 4,9% interanual y la capacidad instalada ociosa alcanza el 58,2 por ciento.

Entre las medidas solicitadas, la UIA propuso la suspensión de embargos fiscales por 180 días, la migración entre planes de pago y una reducción de la tasa de financiación que aplica la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a las pequeñas y medianas empresas. “La presión fiscal formal en la Argentina es de 56%, récord en el mundo”, señaló la entidad en el documento, al remarcar que la industria produce bienes que compiten con el mercado internacional y necesita una carga tributaria equiparable a la de esos países.

Frente a ese cuadro de reclamos sectoriales, Hacienda apuesta a que las Rondas de Negocios RIGI funcionen como un canal para que la industria nacional acceda a la demanda que generan los grandes proyectos de inversión.

Las estimaciones del RIGI

El Gobierno prevé que los proyectos aprobados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones aporten USD 7.737 millones durante 2026 y 2027, los últimos dos años de la gestión de Javier Milei. La proyección contempla desembolsos por USD 4.252 millones este año y otros USD 3.485 millones en 2027.

Minería y petróleo son dos de los sectores con más proyectos aprobados en el RIGI. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cálculo se basa en los 22 proyectos que recibieron la aprobación del Comité Evaluador, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Economía, de acuerdo con la información publicada en el sitio oficial del programa.

En conjunto, las iniciativas comprometen inversiones por USD 47.073 millones hasta 2055. También prevén la creación de 95.950 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos. La mayoría corresponde al sector minero, con 12 proyectos, seguido por petróleo y gas, con seis. La nómina se completa con dos emprendimientos de energía eléctrica y uno en siderurgia y otro en infraestructura.

A la vez, el Comité tiene otros 20 expedientes en análisis. Esas propuestas reúnen compromisos de inversión por USD 110.883 millones y estiman la generación de 145.615 empleos adicionales.

El RIGI fue incorporado mediante la Ley Bases en 2024 y su vigencia se extendió hasta julio de 2027. El esquema contempla una alícuota del impuesto a las Ganancias del 25%, frente al 35% general; devolución inmediata del IVA; eliminación de retenciones a las exportaciones desde el segundo año; y garantías de estabilidad fiscal y jurídica por plazos de entre 30 y 40 años.