Esta fotografía muestra a la defensa antiaérea ucraniana disparando contra un dron ruso sobre Kiev durante un ataque con drones a la capital ucraniana el 30 de agosto de 2026. Al volar a varios kilómetros de altitud y a una velocidad cercana a la de un avión comercial, los nuevos drones de propulsión a chorro de Moscú están causando estragos en las ya sobrecargadas defensas aéreas de Kiev (Sergei Supinsky/AFP)

Los nuevos drones de ataque rusos con motores a reacción obligan a Ucrania a reforzar su defensa aérea ante aparatos que vuelan a mayor altura y velocidad que los modelos anteriores, y que reducen la eficacia de los interceptores desplegados por Kiev. Estos dispositivos alcanzan una altitud de hasta cinco kilómetros y velocidades de entre 400 y 600 kilómetros por hora.

El modelo mide seis metros de largo y tiene una envergadura de 5,5 metros. Sus características lo acercan más a un misil de crucero que a un dron convencional, según los analistas. Expertos citados por la agencia AFP señalaron que incorporan minimotores a reacción de fabricación china y pueden transportar hasta 90 kilogramos de explosivos.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, cuestionó el domingo el “horror que estuvo ocurriendo en el cielo estos últimos días” y atribuyó el uso de estos aparatos a una nueva táctica del líder ruso, Vladimir Putin. El mandatario prometió una respuesta.

Moscú lanzó en agosto cerca de 2.800 drones propulsados por reactores, frente a 1.500 en julio y unos pocos cientos en junio. Las oleadas de ataques contra Kiev provocaron alertas aéreas casi constantes durante las últimas semanas. La red ucraniana de interceptores, construida tras la invasión rusa de 2022, derribó a la mayoría de los drones de hélice y motores de combustión. Sin embargo, los nuevos modelos vuelan hasta tres veces más rápido y a una altura que limita el alcance de esos sistemas.

Personas observan un dron Shahed 136 (Geranium-2) de diseño iraní, perteneciente al ejército ruso, en una exposición al aire libre de equipo ruso destruido cerca de la Catedral de San Miguel de las Cúpulas Doradas en Kiev, el 2 de noviembre de 2025 (Sergei SUPINSKY/AFP)

Aniquilan el progreso que habíamos logrado en la lucha”, afirmó el experto militar ucraniano Sergiy Zgurets. Un portavoz de la Fuerza Aérea de Ucrania indicó que las defensas destruyen alrededor del 60% de estos drones a reacción, frente a más del 90% de los aparatos que operan a menor velocidad y altitud.

El viernes pasado, uno de los nuevos drones propulsados por reactores atacó la sede de los servicios de seguridad de Ucrania en el centro histórico de la capital, a plena luz del día. Ucrania sostuvo que Rusia buscó perturbar la visita de los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner a Moscú y Kiev, con el objetivo de reactivar las negociaciones de paz.

La ciudad llegó a registrar hasta una docena de alertas aéreas por jornada. Durante esos episodios, empresas e instituciones suspenden sus actividades y el metro limita su funcionamiento. La situación deriva en embotellamientos y concentraciones de personas en las calles. Varios centros educativos, que retomaron las clases la semana pasada después de las vacaciones de verano, optaron por pasar a la enseñanza a distancia.

Las autoridades de Kiev flexibilizaron de forma excepcional algunos protocolos de seguridad para que la ciudad, con cerca de tres millones de habitantes, pueda mantener sus actividades esenciales. Las autoridades de la capital recibieron críticas por no anticipar la amenaza de los drones rusos propulsados por reactores, cuya producción, según analistas, comenzó hace 18 meses y ya alcanza cerca de 3.000 unidades mensuales.

Dmytro Chubenko (al fondo), portavoz de la fiscalía de Kharkiv, y su asistente observan un dron ruso Shahed derribado por las fuerzas de defensa aérea de Ucrania en un campo utilizado para el almacenamiento de misiles rusos en Járkov, el 30 de abril de 2025 (Ivan SAMOILOV/AFP)

“Moscú tiene una oportunidad con estos drones a reacción”, afirmó el bloguero ucraniano Nikolaevsky Vaniok, cercano a la comunidad de defensa aérea del país y con más de 2,6 millones de seguidores en Telegram.

Zelensky reunió la semana pasada a su gabinete militar para acelerar la fabricación de interceptores más veloces. El mandatario aseguró que existen prototipos y que los equipos técnicos trabajan “para que esta nueva arma alcance el nivel de eficiencia requerido”.

Una empresa ucraniana dedicada a la producción de interceptores contra drones convencionales informó a la AFP que trabaja de forma activa en una solución para enfrentar los nuevos dispositivos.

El director del centro de análisis Defense Express, Sergiy Zgurets, consideró que Ucrania necesita una estrategia más amplia que el desarrollo de interceptores mejorados. A su juicio, la respuesta debe reunir aviación, sistemas tierra-aire, guerra electrónica y ataques contra instalaciones rusas de lanzamiento y producción.

Un agente de policía dispara contra un dron en vuelo (Yasuyoshi CHIBA/AFP/Archivo)

Los rusos han tomado la delantera en este ciclo tecnológico”, señaló Zgurets, quien estimó que Ucrania podría necesitar “hasta seis meses” para desarrollar contramedidas eficaces.

(Con información de AFP)