A tan solo dos kilómetros de la frontera con Polonia, país integrante de la Unión Europea y la OTAN, Rusia lanzó un ataque con drones contra un tren en Ucrania. Se trataba de un ferrocarril de pasajeros con destino a Varsovia y no de un convoy militar, como había afirmado Moscú, lo que desató la indignación de los aliados europeos. Más de 200 pasajeros fueron evacuados antes de que el dron alcanzara el tren. El ex primer ministro británico Boris Johnson y el exdirector de la CIA David Petraeus se encontraban en la zona poco antes del ataque.