Ruth Ramos contó cómo la especial historia de Tati y su familia la llevó a revisar sus propios recuerdos y la acercó a su primera nominación en la premiación. (Foto cortesía: Arturo Calleja)

En una casa repleta de objetos del pasado, fotografías y videos domésticos, Tati hace la pregunta que los adultos de La eterna adolescente prefieren mantener sin respuesta.

La actriz Ruth Ramos reveló en exclusiva para Infobae México que pasó varios años acompañando el crecimiento de su personaje en el filme: leyó el guion cuando el proyecto apenas tomaba forma, atravesó con el equipo la pandemia y volvió al set para construir a la joven que desentierra un secreto familiar entre recuerdos y cintas VHS.

Ruth Ramos compite por Mejor Coactuación Femenina en los Premios Ariel 2026 por su trabajo en La eterna adolescente, opera prima del director Eduardo Esquivel. (Foto cortesía: Arturo Calleja)

Ese recorrido hoy la lleva a competir por Mejor Coactuación Femenina en los Premios Ariel 2026. La película de Eduardo Esquivel, ganadora del GIFF 2025, llega a la ceremonia del 3 de octubre para confirmar el impulso de las producciones orquestadas desde Guadalajara.

Cómo Ruth Ramos construyó a Tati, la joven que cuestiona los silencios familiares en La eterna adolescente

Antes de llegar a los Ariel, Ruth pasó por los foros, los teatros y los rodajes de Guadalajara. Originaria de Tijuana, se instaló en la capital jalisciense para estudiar artes escénicas en el CUAAD de la UdeG, una etapa que la acercó a colectivos como Arrogante Albino y a los primeros trabajos frente a cámara.

Sus primeros créditos incluyen cortometrajes como Mariachi Nights, Crónica marciana y Diabla. En contraparte, siguió su camino en largometrajes como La región salvaje, La incertidumbre, Canción de invierno, Fractal, Corina y Soy Mario.

La trayectoria de Ruth incluye producciones como Lamento & Carne, Diabla, La región salvaje, Fractal y Canción de invierno. (Foto cortesía: Arturo Calleja)

La actriz conoció a Esquivel por los vínculos que ambos mantienen con la comunidad cinematográfica tapatía. Entre 2018 y 2019 recibió una llamada que cambiaría el rumbo de los siguientes años: “Lalo me escribió y me dijo que tenía una historia, que quería que la leyera y que yo hiciera a este personaje, que es Tati”.

Tati es hija de Cristina, personaje interpretado por Emma Dib. En la casa de Gema, su abuela en la ficción, se topa con fotografías, objetos y grabaciones que conservan la memoria de Mónica, una tía ausente que el resto de la familia evita mencionar.

Su mirada única altera el equilibrio de la casa. Mientras los mayores buscan guardar las cintas o postergar la conversación, ella insiste en preguntar.

La actriz tijuanense cuenta de qué manera dio vida a Tati, la joven que pone el dedo en los secretos de una familia marcada por la ausencia y los recuerdos que nadie quiere abrir. (Foto cortesía: Pimienta Films)

Ramos explicó que el impulso del personaje estaba ligado a esa necesidad de mirar lo que permanece oculto: “Hay mucha búsqueda por entender lo que no se alcanza a ver”.

De esta manera, Tati no entra a la historia como una figura que exige respuestas a gritos. Se mueve con curiosidad, con afecto y con el desconcierto de quien percibe que hay algo roto, aunque todavía no sepa cómo nombrarlo.

Un proceso de años y pausas para formar una familia en pantalla

El recorrido de La eterna adolescente fue tan largo como la memoria que busca reconstruir en pantalla. El proyecto atravesó la pandemia, la búsqueda de financiamiento y varios periodos de espera antes de llegar al rodaje, que ocurrió a finales de 2022.

Las pausas no dejaron al elenco inmóvil. Durante ese tiempo, el reparto participó en ensayos, laboratorios e improvisaciones para explorar las relaciones de una familia marcada por la distancia, los rencores y una pérdida que nadie había terminado de procesar.

Ramos señaló que en vez de limitarse a aguardar una nueva fecha de filmación, siguieron profundizando: “Este año no se está avanzando con la película, no la vamos a filmar, pero vamos a seguir explorando estos personajes y las relaciones. En ese sentido fue muy diferente a otros proyectos”.

Lejos de esperar para reanudar grabaciones, el elenco de La eterna adolescente se adentró en ensayos, laboratorios e improvisaciones para construir los universos de sus personajes y los lazos de una familia rota por una pérdida aún no resuelta. (Foto cortesía: Pimienta Films)

Esquivel compartió desde el inicio que la historia partía de una experiencia personal. El núcleo de la cinta fue Mónica, la hermana que murió joven y permaneció viva en videos, fotografías y silencios. Ese origen hizo que el trabajo adquiriera una cercanía distinta.

La actriz describió la experiencia como una de las más cercanas de su carrera. Entre ensayos y conversaciones con el director y con Alejandro Mendicuti encontró un espacio para probar, fallar y volver a empezar: “Fue de los procesos más íntimos y memorables en los que he trabajado”.

El archivo VHS que conecta la ficción con las historias personales del elenco

Con Dib, Ruth construyó el vínculo entre Cristina y Tati; con David apareció una complicidad inmediata de sobrina y tío; con Teresita, quien interpreta a Sony, la distancia inicial ayudó a delinear una relación marcada por el respeto.

La casa de Gema no funcionó sólo como locación. Sus muebles, estampas, símbolos, álbumes y objetos acumulados construyeron un mundo donde cada rincón parecía guardar una historia que alguien dejó sin terminar.

Las cintas VHS fueron el centro de ese universo. El equipo las filmó para la película con la textura de las grabaciones domésticas de las décadas de 1980 y 1990.

La producción llenó el set con imágenes familiares del reparto y armó una casa donde cumpleaños, viajes y bodas dieron una textura íntima a la historia. (Foto cortesía: Pimienta Films)

En ellas aparecieron cumpleaños, vacaciones, bodas, discusiones y momentos cotidianos que contrastaron con la tensión de la familia en el presente.

El archivo no perteneció únicamente a los personajes. La producción pidió a sus integrantes que llevaran fotografías de sus propias familias. Esas imágenes quedaron dispersas por el set y convirtieron la casa en una mezcla de ficción y recuerdos verdaderos.

Ruth descubrió ese gesto durante las exploraciones en la casa. Las fotos no siempre se vieron de cerca, pero cargaban una historia detrás: “Todos llevaron fotos que no se ven en detalle, pero están ahí”.

Ruth Ramos explica que el impulso de Tati nace de la necesidad de entender lo que no se alcanza a ver y mirar lo que busca permanecer oculto, como los VHS y las fotografías familiares. (Foto cortesía: Pimienta Films)

Cuando Esquivel le pidió fotografías de su propia familia, Ramos descubrió que tenía pocos registros de su infancia.

Esa falta le permitió acercarse a la personalidad de Tati frente a un archivo que parecía contener todas las respuestas: “No tenía tantas fotografías y videos y VHS menos. Entonces encuentro ahí una añoranza porque no hay tantos recuerdos como me hubiera gustado”.

La actriz habla de la importancia de la nostalgia y las “eternas adolescentes” en la vida

La nostalgia no fue un territorio ajeno para Ruth. De niña y adolescente guardaba fotografías y objetos pequeños como tesoros. Con el paso del tiempo aprendió a mirar esa práctica con más distancia, sin abandonar por completo el afecto por lo que permanece.

La actriz reconoció que el recuerdo puede ser refugio, pero también una forma de quedarse detenida en un lugar que ya no existe. Por eso buscó mantener un equilibrio entre la memoria y el presente: “Cada vez intento hacer más el ejercicio de dosificar esa nostalgia”.

Ramos relacionó la idea de una “eterna adolescente” con quienes conservan curiosidad, misterio y deseo de descubrir el mundo.

En esa definición colocó al propio Eduardo Esquivel, un cineasta que volvió a la historia de su familia para buscar, desde la ficción, una forma de hablar de aquello que había quedado sin decir.

Entre una tarde de básquet y un celular lleno de notificaciones: así recibió la noticia de su nominación al Ariel

La AMACC dio a conocer las nominaciones el 8 de julio de 2026. Aquella tarde Ruth Ramos estaba jugando básquetbol con unas amigas y se enteró al revisar el celular después del partido.

Los mensajes comenzaron a llegar uno tras otro. La actriz encontró su nombre en la categoría de Mejor Coactuación Femenina, junto a Arcelia Ramírez y Teresita Sánchez por Cocodrilos, Margarita Sanz por Juana y Ángeles Cruz por Las locuras.

revisó el celular tras jugar básquetbol con amigas y descubrió una lluvia de mensajes por su nominación a Mejor Coactuació Femenin. (Foto cortesía: Arturo Calleja)

La noticia la tomó totalmente desprevenida, sobre todo por la ruta compleja que había tenido el filme desde sus inicios. “No me esperaba para nada la nominación”, confesó sobre el momento en que descubrió que competiría por la estatuilla.

La nominación de Ruth se sumó a la de Emma, por su interpretación de Cristina. Para la actriz, esa doble presencia en los Ariel también reconoció el trabajo de un equipo que sostuvo la película durante tantos años.

La actriz nominada destaca que la doble presencia con Emma Dib en los premios también pone sobre la mesa el trabajo de todo un equipo que sostuvo la cinta durante años. (Foto cortesía: Pimienta Films)

Primordialmente, Ramos celebró que la Academia mirara hacia una producción realizada desde Jalisco: “Me llena de emoción y agradecimiento que voltearan a ver el trabajo que hicimos y de alguna manera también poner al cine tapatío nuevamente en la mesa”.

El cine hecho con sello de Guadalajara y lo que viene para Ruth Ramos

La eterna adolescente es la ópera prima de Eduardo Esquivel. El guion fue escrito por el director junto con Sofía Gómez Córdova y Omar Robles Cano.

La historia reunió universos que parecían totalmente incompatibles: el tarot y la fe católica, la sexualidad, la tristeza contenida y la rebeldía de Tati. Durante una noche del año, todos tuvieron que convivir con aquello que habían preferido mantener separado.

Los Premio Ariel 2026 se desarrollarán el 3 de octubre en los Estudios Churubusc Aztec. Mientras tanto, Ruth Ramos espera ansiosa por su nominación al mismo tiempo que desarrolla un nuevo proyecto en Guadalajara. (Instagram/ @academiacinemx)

Por ello, para Ruth este proyecto se volvió algo tan especial, ya que encontró en esa familia una idea que atravesó toda la historia del filme.

Los personajes no encarnaron una versión idealizada de los afectos, sino un conjunto de personas que se equivocan, se lastiman y todavía buscan permanecer cerca: “Son personajes súper imperfectos, pero aún así hay una disposición a intentar arreglar las cosas”.

Mientras espera la ceremonia de los Premios Ariel 2026, la actriz preserva con afecto la experiencia adquirida y se prepara para un nuevo largometraje que también se filmará en Guadalajara.

Así, con gran entusiasmo y esperanza, la ciudad donde comenzó a sumar cortometrajes, obras y castings sigue siendo el lugar desde el que observa el presente y prepara su siguiente papel: “La industria tapatía está muy, muy viva”.